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Las nuevas formas de transporte dejan obsoletas las plazas de garaje

Varios factores apuntan a que los aparcamientos particulares cambiarán de uso o se vaciarán

Carteles de venta y alquiler de plazas de aparcamiento.
Carteles de venta y alquiler de plazas de aparcamiento.

Las nuevas formas de movilidad urbana, como el alquiler de coches y motos eléctricas (carsharing y motosharing), están haciendo que muchos ciudadanos renuncien al coche particular y, por tanto, está dejando de ser necesario tener una plaza de garaje. Todavía es solo una tendencia en las grandes ciudades como Madrid, pero algunos factores apuntan a que, en los próximos años, los aparcamientos privados modificarán su uso o se irán quedando vacíos.

"Está cambiando muchísimo la mentalidad. En este barrio, el de Justicia, los residentes son gente joven de entre 25 y 40 años que aprovechan mucho las nuevas aplicaciones de carsharing", comenta Marisa Varas, encargada de ventas de la inmobiliaria Compracasa. "Hay plazas que me está costando un año vender. Antes, durante el boom inmobiliario o incluso en la crisis, no me costaba tanto colocarlas".

En los últimos tres años, el número de plazas de garaje puestas a la venta en la almendra central se ha incrementado en un 5%, según datos del portal inmobiliario Idealista. Además, los aparcamientos son el único producto de un sector en crecimiento que ha reducido su rentabilidad, al pasar del 5,6% al 4,6% en el último año para toda España. "Queremos desplazarnos de un punto a otro en el menor tiempo posible y con las mejores condiciones. Esta tendencia está teniendo consecuencias negativas en las plazas de aparcamiento", asegura José Luis López Fernández, coordinador de proyectos de la Asociación de Ciencias Ambientales.

"De los 17 años que llevo con la plaza de alquiler, los últimos tres ha estado vacía. La solía arrendar entre 150 y 200 euros, pero ahora no hay gran demanda de gente que busque garajes en el barrio", asegura Victoria García, vecina de la zona de Justicia.

Víctor López, de la inmobiliaria Tegeisa, no lo ve tan claro. Afirma que las nuevas formas de movilidad pueden estar afectando a la venta de plazas, pero aún considera que hace falta mucho tiempo para que sea un hecho evidente. “Si esto sigue así, puede que sí. Pero va a tardar, no va a ser de aquí a un año”, comenta.

Álvaro Robles, de 23 años, trabaja en una multinacional francesa de energías renovables, tiene coche, pero cada vez que se traslada a la zona centro de Madrid alquila un vehículo de la compañía Emov por 0,24 euros el minuto, cantidad que le resulta menor a la que supondría ir en su propio coche. Emov y Car2go son las dos plataformas de coches compartidos que operan en Madrid y que aparcan gratis en la zona de Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) de la capital.

Tienen entre las dos 350.000 usuarios registrados y reparten una flota de 1.050 vehículos por la ciudad. Además, el Consistorio tiene pendiente la petición de licencia de un tercer servicio de coches compartidos y, desde mayo, la oferta se ha ampliado con un servicio similar de motos eléctricas.

Por cinco euros, es posible recorrer poco más de 15 minutos en uno de estos coches para compartir. Por ejemplo, un trayecto desde la Puerta del Sol hasta la plaza de Legazpi, o recorrer casi cinco kilómetros.“Si voy entre semana me ahorro uno o dos euros por el tema del parking, además de que hay que tener en cuenta el ahorro de la gasolina", afirma Robles. “Para ir al centro no uso el metro o el autobús. Por poco menos de cinco euros voy a donde quiero, no me tengo que preocupar por los parquímetros. Lo dejo y ya está. Eso es muy cómodo. La ventaja de esto es ahorrar tiempo y dinero".

El responsable de Car2go en Madrid, Orazio Corva, agrega el beneficio de no contaminar, pues, según asegura, la clientela joven -en este caso, el 40% de entre 21 y 35 años-, tiene mayor conciencia ambiental.

Pero no todo son ventajas, lo que hace que su implantación sea más lenta. “El área de funcionamiento de estas empresas no abarca la zona donde trabajo, y luego, veo complicado depender totalmente de este servicio porque la cantidad de coches no es suficiente para cumplir con las necesidades de la gente”, asegura Sebastián Méndez, de 24 años. 

Reconversión de las plazas

Aunque de momento solo es una tendencia, dos de los expertos consultados coinciden en que las plazas de aparcamiento irán poco a poco adaptándose a nuevos usos. “Las plazas de garaje seguirán en auge, si bien el precio seguirá disminuyendo y nuevas formas de uso como el alquiler compartido aumentarán”, explica Fernando Minaya, coordinador del máster de auditorías de seguridad vial y movilidad de la Universidad Politécnica de Madrid. Recuerda también que muchos edificios del centro no cuentan con aparcamiento propio, con lo cual la oferta siempre va a seguir siendo alta. 

López Fernández aboga también por una reconversión. “¿Por qué no convertir ciertas plazas en aparcamientos para coches de uso compartido o para bicicletas? Las plazas de garaje pueden adoptar otros usos, seamos imaginativos”.

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