La Politécnica readmitirá el 1 de agosto a 156 despedidos tras el fallo del Supremo

La sentencia establece que los interinos deben ser echados en un ERE y cambia la doctrina El fallo obliga al campus a pagar a los afectados a pagar los salarios que han dejado de cobrar

Protesta por los despidos de la Politécnica de Madrid.
Protesta por los despidos de la Politécnica de Madrid. Carlos Rosillo

La Universidad Politécnica de Madrid (UPM)  readmitirá a partir del 1 de agosto a 156 empleados del Personal de Administración y Servicios (PAS), tras la sentencia del Tribunal Supremo que anula el despido de los trabajadores laborales. El tribunal obliga también a que se les paguen el sueldo acumulado desde que fueron echados en abril de 2013.

En abril 2013, el campus despidió a 301 trabajadores tras semanas de protestas y movilizaciones. De ellos, 156 formaban parte del personal laboral interino por vacante y otros 145 provenían del PAS funcionario. CC OO y UGT denunciaron los despidos de ambos colectivos en dos procedimientos paralelos. El Rectorado achacó la reducción de plantilla a la reducción de 39 millones el presupuesto de 2013 por parte de la Comunidad de Madrid y por el ajuste de precios tras la subida de tasas aplicadas a los alumnos.El proceso para los interinos por vacantes cambia radicalmente tras la sentencia del Supremo que ahora el campus está obligado a acatar.

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La decisión del alto tribunal supone un cambio que no solo afecta a los despedidos de la Politécnica, también a un amplio colectivo de empleados públicos, concretamente al personal laboral que ocupa plazas no cubiertas en propiedad y a los que han sido contratados irregularmente. Hasta ahora, cuando la Administración quería despedir a empleados de este grupo, lo que tenía que hacer amortizar la plaza y, además, no recibían indemnización.

Con la sentencia, el Tribunal Supremo cambia el criterio que ha seguido hasta el momento y lo hace por la reforma laboral de febrero de 2012. Entonces se aclaró que las administraciones públicas podían realizar despidos colectivos y se estableció el orden de prioridad dentro de las plantillas de empleados públicos a la hora de rescindir contratos, de tal forma que tenían prioridad para conservar su puestos de trabajo aquellos que han logrado la plaza en una oposición. Según la interpretación que hacen ahora los jueces del Supremo, esto implica que el camino a seguir es el del despido colectivo, alegando las causas pertinentes y justificando la decisión, y, en consecuencia, pagando la indemnización correspondiente.

Sin un puesto claro

Representantes del rectorado de la UPM se han reunido este viernes con el comité de empresa para comunicarles los plazos fijados para acatar la sentencia, publicada el 24 de junio y remitida ahora. Los trabajadores volverán al campus y serán dados de alta a partir del 1 de agosto, según explica la gerente de la UPM, Carmen García Elías. Lo que no está claro es qué  tareas asumirán. "Las plazas están amortizadas y no hay puestos", explica la gerente, que justifica que la reducción de vacantes se hizo tras la aprobación del decreto nacional que aumentó el horario semanal de los trabajadores públicos de 35 a 37,5 horas.

Los despedidos ocupaban puestos desde técnico de laboratorio a bedel, con una horquilla de sueldo anual entre los 15.000 y los 33.000 euros, según las estimaciones oficiales.Los sindicatos piden que se les encuentre una ocupación "en función de su perfil". "Entendemos que un informático de la Escuela de Telecomunicaciones pueda no tener ahora ese puesto, por ejemplo, pero exigimos que se le envíe a otra escuela con un trabajo similar", pide Santiago Cuesta, secretario de Universidades de CC OO. Cuesta pide una negociación "rápida" que evite que los trabajadores se mantengan en expectativa de destino, es decir, cobrando pero sin una tarea clara.

Temor a un nuevo despido colectivo

Acatar la sentencia deja además a la Politécnica en una situación económica "crítica", según García Elías. La Comunidad de Madrid ha recortado el presupuesto para nominativa (destinado básicamente a pagar sueldos) en 36,6 millones en 2013 y otros 46,5 en 2014, según las estimaciones oficiales del campus. "No tenemos dinero ni tesorería y la normativa regional nos impide pedir un préstamo", señala la gerente, que no ofrece un cálculo de cuánto supondrá la readmisión de los trabajadores. "Tenemos que buscar la mejor solución para estos trabajadores y para garantizar la viabilidad de la universidad", añade. 

Los sindicatos están "intranquilos" con esta respuesta, según Juan Carlos Mulero, representante de UGT en la Politécnica. El sindicalista teme que la situación financiera crítica del campus haga que la UPM inicie un nuevo proceso de despido colectivo después de readmitir a los trabajadores. "Pedimos una negociación más amplia sobre la plantilla y que las malas decisiones de la Politécnica no afecten solo al personal administrativo, pero no sabemos qué va a pasar", concluye.

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