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Ivanka Trump visita en Roma a refugiadas víctimas de tráfico humano

La hija del presidente de Estados Unidos se interesó por una organización católica que impulsa y protege los derechos de los desplazados en la Unión Europea

Ivanka Trump, se reúne con la Comunidad de San Egidio en Roma.
Ivanka Trump, se reúne con la Comunidad de San Egidio en Roma. EFE

Ivanka Trump se ha reunido este miércoles en Roma con cinco mujeres refugiadas que fueron víctimas de la trata de personas. La hija del presidente de Estados Unidos ha escuchado de primera mano el horror al que se enfrentaron y cómo han ido recuperando sus vidas gracias a que Italia las rescató del mar y a la acogida que les dio la comunidad católica de San Egidio.

“Solo ha sido una reunión entre mujeres”, ha especificado el grupo religioso, organizador del encuentro con las cinco nigerianas que, según contó a la prensa la propia hija de Donald Trump, le han hablado de “sus batallas, su lucha y cómo han superado estos desafíos y reconstruido sus vidas”.

La visita al centro de San Egidio, que atiende a migrantes, ancianos y personas vulnerables, y que promueve los corredores humanitarios de refugiados, tuvo lugar inmediatamente después de que Ivanka Trump finalizara la audiencia en el Vaticano. Allí se reunieron el papa Francisco y Donald Trump —que acudió acompañado de su mujer, Melania, de Ivanka, del marido de esta, Jared Kushner, y de otros representantes de la delegación estadounidense—. Fue un encuentro especialmente corto y frío que evidencio los polos ideológicos que representa cada uno de ellos y lo difícil que resulta conciliarlos.

Ya despojada del velo negro que vistió para su encuentro con el Papa, y sin su marido Jared Kushner, Ivanka se reunió con los responsables de los proyectos sociales y a continuación con las refugiadas, a quienes definió como “ejemplos de fuerza, fe y perseverancia frente a una adversidad indescriptible”. “Ha sido un privilegio estar aquí. He hablado con estos increíbles líderes sobre sus objetivos, sobre lo que quieren hacer y sobre lo que se podría mejorar”, dijo la hija mayor de Donald Trump en el patio del centro que visitó. Ninguna referencia a las férreas ideas de política migratoria de su padre o al intento de vetar —frustrado por la justicia— la entrada a personas de siete países musulmanes.

Melania Trump, e Ivanka Trump, asisten a la audiencia privada Donald Trump con el papa Francisco.
Melania Trump, e Ivanka Trump, asisten a la audiencia privada Donald Trump con el papa Francisco. EFE

Los responsables de la comunidad católica han hablado de un “encuentro conmovedor” y afirman que ha sido emocionante ver a las mujeres compartir el drama que han vivido y sus esfuerzos por salir de una situación "dificilísima". Ivanka les ha transmitido el interés de la Administración presidida por su padre para perseguir el tráfico de seres humanos en Estados Unidos.

Agenda oficial a un lado, Ivanka Trump ha aprovechado su viaje a Roma para disfrutar de la ciudad. Pocas horas después de su llegada el martes por la tarde, y mientras el presidente y la primera dama permanecían en la residencia del embajador estadounidense, la joven multimillonaria fue a cenar con su marido a un restaurante situado frente al Panteón, el famoso Le cave di Sant’Ignazio, habitual para las celebridades que visitan la capital italiana. El diario Il Messaggero detalla que la pareja degustó, rodeada de un gran dispositivo de seguridad, de platos típicos de la gastronomía del país, como ñoquis, mozzarella y bruschetta. Con esta velada no terminan sus vacaciones en Roma, puesto que la pareja permanecerá en la ciudad también mañana, mientras Donald Trump acude a Bruselas para participar en una cumbre de la OTAN.

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