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Arte a ras de suelo

Camper se suma con la maquilladora Isamaya Ffrench a la lista de firmas que colaboran con artistas para diseñar calzado deportivo

El artista Trouble Andrew pintando en un mural el icono de la campaña GucciGhost, de Gucci. Ampliar foto
El artista Trouble Andrew pintando en un mural el icono de la campaña GucciGhost, de Gucci.

¿Una maquilladora diseñando zapatos? ¿Por qué no? Para empezar, Isamaya Ffrench no es una maquilladora al uso. Ex editora de belleza de la revista I-D y con formación en Diseño Industrial, fue la encargada de pegar los labios de las modelos con cinta adhesiva en un desfile de Yunia Watanabe o de transformar a Kanye West para el videoclip de Black Skinhead. Además, resulta que le obsesiona el calzado. “Es una contadora de historias, alguien que no tiene miedo de llevar las cosas al límite” dice de ella Romain Kremer, director creativo de Camper. Y ella le devuelve así el cumplido: “Haría cualquier cosa con Romain. Escalar el Everest, aprender claqué, romper platos en una boda griega, lo que sea. Es una persona inspiradora y siempre me hace reír”.

Ambos habían colaborado ya en varias campañas de la marca mallorquina y ahora Ffrench se ha incorporado a la larga lista de artistas que han diseñado modelos para la línea Twins de Camper, en su caso una zapatilla-zueco inspirada a la vez en el calzado náutico (de ahí su empeine brillante) y las botas de fútbol, con la suela gruesa y las palabras “deporte” y “twins” escritas en árabe en los laterales. Ella misma ideó la campaña y hasta posó para las fotos, que se tomaron en Islandia. “Quería que las imágenes tuviesen fondos épicos y que el lenguaje visual estuviese impregnado de misterio…letras árabes, paisajes sublimes, un calcetín de neopreno y una suela de goma, y donde yo misma aparezco vestida de guerrera ninja... tenía que ser legendario”, explica a EL PAÍS en conversación telefónica.

Las colaboraciones con artistas de todos los ángulos son parte de la historia misma de Camper, como Ffrench pudo comprobar cuando visitó los archivos en Mallorca. Juan Gatti, Susana Muñiz o Anthon Beeke crearon algunos de los primeros Twins, pensados para desafiar la simetría. Y Romain Kremer ha llevado el concepto algo más allá desde que se hizo cargo de la dirección creativa de la marca en 2014. Se ha asociado con colectivos underground como Eckhaus Latta —que se ganaron fama viral hace unos días por sus anuncios con imágenes sexuales hiperexplícitas—, ha creado vídeos con la actriz Hari Nef y la performer Martine Gutiérrez y ha firmado alianzas con el ubicuo Gosha Rubchinskiy, el dúo anglolondinense Swash o el argentino Alfredo Häberli, que creó para la firma un botín de piel que se encajaba dentro de una bailarina de goma, a la manera de las antiguas polainas.

Imagen de la campaña de Isamaya Ffrench para Camper.
Imagen de la campaña de Isamaya Ffrench para Camper.

Lo que tienen en común tanto ellos como los arquitectos que han proyectado algunas de sus tiendas (Jaime Hayón, Benedetta Tagliabue y los Campana Brothers) es “una visión clara, un estilo muy fuerte y un sentido del humor y de la ironía”, según Klemer. Ahora ya no es que sea ya frecuente, sino casi obligatorio, que las grandes marcas de calzado se alíen con artistas —desde Manolo Blahnik con Rihanna a Giuseppe Zanotti con la también cantante Jennifer Lopez pasando por la unión del diseñador Riccardo Tisci y Nike—. ¿Cuándo se ve forzado? “Cuando el resultado es malo”, concluye.

Estrategia

Los gigantes de las deportivas utilizan esta estrategia para refrescar sus modelos clásicos y contentar a sus clientes más devotos. Converse, también con un largo historial de colaboraciones artísticas —la obra original que hizo Damien Hirst para la marca en 2008 se vendió en Sotheby's por más de dos millones de euros—, lanzó recientemente un modelo de sus clásicas Chuck Taylor pintado por el ilustrador y artista gráfico Grotesk.

Now available for a limited time. (cc: @groteskito) #Converse

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Y hace apenas una semana Nike lanzó su modelo de Air Jordan customizado por Brian Donnelly, conocido en el mundo del street art como KAWS. Su precio oficial de venta era de unos 300 euros pero muy pocos fans las consiguieron a ese precio, tras horas de cola en las escasas tiendas de todo el mundo que las vendían, la mayoría a través de sorteos. La mayor parte habrá pagado algo más cercano a los 3.000 euros que se ha llegado a pedir por ellas en el mercado de la reventa online.

También el mundo del lujo está calcando esa estrategia en su manera de plantearse las colaboraciones. Ahí están, por ejemplo, las muy instagramizadas zapatillas de Gucci intervenidas por el grafitero neoyorquino GucciGhost.

De las fiestas de cumpleaños a Yves Saint Laurent

Isamaya Ffrench en los Fashion Awards 2016.
Isamaya Ffrench en los Fashion Awards 2016. Samir Hussein/WireImage

B. G. U.

Mientras estudiaba Diseño Industrial y trataba de desarrollar una carrera como performer, la londinense Isamaya Ffrench empezó a trabajar como maquilladora infantil en fiestas de cumpleaños. En tiempo récord, Ffrench se convirtió en jefa de belleza de la revista I-D y empezó a encargarse del maquillaje en los desfiles y los videoclips más vanguardistas —casi le afeita las cejas a Rihanna para el de Sledgehammer—.

Ahora es embajadora para Yves Saint Laurent Beauté y consultora para Tom Ford. Otras marcas se la rifan para que colabore.