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Melania Trump se viste para la ‘América roja’

La primera dama ha hecho del color corporativo de la derecha estadounidense su fetiche en sus escasas apariciones públicas

De izquierda a derecha: Melania Trump el 3 de marzo, el 28 y el 3 de febrero.
De izquierda a derecha: Melania Trump el 3 de marzo, el 28 y el 3 de febrero.

“No hay una América roja y una América azul, solo unos Estados Unidos de América”, solía repetir Barack Obama, en referencia a los colores que se asocian con cada partido y que no se corresponden con su simbología en España. Allí, el rojo es conservador y republicano y el color azul, progresista y demócrata. No es casualidad que la famosa gorra de campaña con el lema "Make America Great Again” fuera roja, ni que Donald Trump luzca una corbata de ese color (enganchada con cinta adhesiva por detrás) prácticamente cada día. Ahora, su esposa, Melania, también está haciendo suyo el color corporativo de la derecha estadounidense.

La primera dama, que sigue dosificando sus apariciones públicas, llevó rojo de la cabeza a los pies incluso el pasado 17 de marzo, día de San Patricio, en el que es tradicional vestir de verde. Incluso su marido cambió la habitual corbata roja por una verde a rayas para reunirse con el primer ministro irlandés, Enda Kenny, y con la canciller alemana, Angela Merkel. Melania, en cambio, lució un abrigo rojo ceñido a la cintura de Alice Roi, una diseñadora con la que colabora desde hace 10 años y que está dispuesta a seguir vistiéndola, al contrario que diseñadores como Zac Posen, Tom Ford, Philip Lim o Marc Jacobs, que se niegan a contribuir a la imagen de una Casa Blanca que, creen, no les representa.

Donald Trump, con corbata roja, y Melania, a su llegada a Palm Beach a principios de febrero.
Donald Trump, con corbata roja, y Melania, a su llegada a Palm Beach a principios de febrero.

La primera dama también vistió de rojo y de Givenchy para aterrizar en el aeropuerto de Palm Beach unos días después de la investidura de su marido. En el mitin, también en Florida, con el que oficialmente se inauguró la campaña de reelección, optó por un Alexander McQueen en color carmín de manga corta y falda abullonada y en un acto en la Casa Blanca se puso un Valentino escarlata valorado en 2.700 euros.

Ronald y Nancy Reagan, el día de su investidura como presidente en 1981.
Ronald y Nancy Reagan, el día de su investidura como presidente en 1981.

Haciendo del rojo su color emblema, la eslovena no hace sino seguir los pasos de su predecesora Nancy Reagan, que llevó un vestido rojo de su diseñador de cabecera, Adolfo, a la primera ceremonia de investidura de su marido, en 1981, y a partir de ahí lo convirtió en un elemento clave de su marca personal. La exactriz repitió con el rojo —a juego con la corbata de su marido— en una famosa foto en la que aparecen abrazados en el Despacho Oval y, con toda la intención, en un viaje de Estado a China de diplomacia alambicada. También lo llevó en 1985 para recibir en la Casa Blanca a la mujer más fotografiada del mundo en ese momento, la princesa Diana.

Valerie Steele, historiadora de la moda y directora del museo del FIT (Fashion Institute of Technology) en Nueva York, declaró al New York Times con motivo de la muerte Nancy Reagan que la exprimera dama podría ser la razón por la que el rojo se asocia con el partido republicano, ya que la idea de la “América roja” conservadora data de principios de los ochenta.