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Los jabalíes salvajes se adueñan de Fukushima

Seis años después del accidente nuclear, los antiguos residentes podrán regresear a final de mes

El peligro nuclear ha pasado en Fukushima, según las autoridades, pero una inesperada presencia pone ahora en duda el regreso de los antiguos habitantes del área. Se trata de cientos de jabalíes salvajes que han salido de los bosques y ahora pasean por las calles desiertas de Namie, la ciudad a cuatro kilómetros de la planta de energía nuclear que explotó en marzo de 2011. Seis años después del accidente, el Gobierno ha determinado que el peligro ha pasado y la zona se puede habitar otra vez. El único riesgo está ahora los jabalíes, conocidos por atacar a las personas si algo los molesta.

"Después de que la gente se fue, los jabalíes empezaron a bajar de las montañas y ahora no van a volver a los bosques", ha dicho el alcalde de Namie, Tomotsu Baba. "Encontraron un lugar que era cómodo, estaba lleno de comida y donde nadie iba a ir tras ellos".

En Tomioka, un pueblo cercano, el cazador Shoichiro Sakamoto lidera un equipo de 13 personas que han sido asignadas para capturar y matar a los jabalíes. Han colocado 30 jaulas trampa con harina de arroz como cebo y dos veces por semana recorren las calles con sus rifles. Ya han logrado cazar a más de 300 animales y Sakamoto asegura que continuarán su trabajo después de que la gente haya vuelto.

Un equipo de cazadores captura a los jabalíes para que la gente pueda volver a las casas.
Un equipo de cazadores captura a los jabalíes para que la gente pueda volver a las casas. REUTERS

"Si no nos deshacemos de ellos y no convertimos esto en una población de humanos, la situación se volverá más salvaje e inhabitable", ha explicado el alcalde. "En este momento no está claro quién manda en el pueblo, las personas o los jabalíes salvajes", ha agregado.

Tras el terremoto y tsunami que provocaron el accidente de la planta de Fukushima, más de 100.000 japoneses fueron evacuados de los alrededores para evitar la contaminación nuclear. De la ciudad de Namie, que tenía 21.500 habitantes, más de la mitad no piensa volver, aunque las encuestas del Gobierno muestran que el temor a los efectos de la radiación ha ido disminuyendo.

Las autoridades han empezado a limpiar esta y otras tres poblaciones cercanas a la planta para que sean habitables otra vez. Pero en las reuniones de antiguos residentes, ha quedado clara la nueva preocupación por la invasión de jabalíes. "Estoy seguro de que funcionarios de todos los niveles están pensando en esto. Algo se tiene que hacer", ha dicho Hidezo Sato, un antiguo comerciante de Namie.

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