Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

¿Los nietos de inmigrantes pueden ser suizos?

Suiza vota sobre facilitar la nacionalización de los nacidos en el país de padres extranjeros

Carteles en Zurich pidiendo el "no" a facilitar la obtención de la nacionalidad suiza a emigrantes de tercera generación.
Carteles en Zurich pidiendo el "no" a facilitar la obtención de la nacionalidad suiza a emigrantes de tercera generación. AFP

Este domingo, los suizos irán a las urnas para decidir sobre una cuestión que ha hecho correr ríos de tinta. Se trata de saber si la tercera generación de inmigrantes tiene derecho a un proceso simplificado de adquisición de la nacionalidad helvética. Aunque sorprenda en otras latitudes, nacer en Suiza no otorga derecho de ciudadanía en caso de tener padres extranjeros. A diferencia de Estados Unidos, que otorga el pasaporte a cualquiera que nazca en su territorio, los suizos se basan en el derecho “de la sangre”, lo que hace que solo sean nacionales de forma automática aquellos nacidos de padres del país. El resto, debe esperar a la mayoría de edad e iniciar una demanda de final incierto dependiendo del lugar de residencia.

Es así que los nietos de esos inmigrantes italianos, portugueses o españoles de los años cincuenta y sesenta se encuentran con la paradoja de haber nacido en Suiza, haberse escolarizado y hablar perfectamente el dialecto local… pero ser técnicamente extranjeros. Una realidad considerada injusta por la izquierda (y buena parte de la opinión pública) que ha llevado a plantear esta votación. Pero la campaña se ha encontrado con la previsible resistencia de los nacionalistas de derecha del SVP/UDC, o Partido del Pueblo de Suiza.

La agresiva publicidad de este partido ha jugado a fondo con el extendido temor a la inmigración musulmana, presentando por doquier pósteres de una mujer con un negro burka y una leyenda que reza: “¿Nacionalizaciones incontroladas? No”. A pesar de que el burka nada tiene que ver con esta votación, la mezcla entre “extranjeros” e “islam” es posible que termine siendo rentable (una vez más) al SVP/UDC. Aunque nadie conoce en Suiza a una nieta de italianos que lleve burka, pero el temor a sentar un precedente legal que abra las puertas al burka dentro de 20 años puede estar jugando a favor de la campaña del miedo.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.