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Ligera recuperación

El paso a la oposición y la gestión de Fernández dan oxígeno al PSOE

El presidente de la gestora del PSOE y del principado de Asturias, Javier Fernández.
El presidente de la gestora del PSOE y del principado de Asturias, Javier Fernández. EFE

La novedad aportada por el último sondeo del CIS es una cierta recuperación en la intención de voto al PSOE y la buena valoración del presidente de su comisión gestora, Javier Fernández. Sin exagerar la importancia de los casi dos puntos de recuperación socialista sobre el sondeo anterior (otoño de 2016), lo cierto es que confirma el valor de la moderación y la gestión pacificadora llevada a cabo para reconstruir un proyecto político gravemente herido.

Frente al estéril “no es no” proclamado por el anterior secretario general, Pedro Sánchez, parece que la decisión de permitir la investidura del candidato del PP no solo ha desbloqueado internamente al PSOE, sino a todo un país que llevaba casi un año de parálisis política. Los socialistas han hecho bien colaborando en la gobernación de España, no por entreguismo a la derecha, como sus adversarios y los críticos internos sostienen de manera mucho más emocional que racional, sino porque no era posible otro Gobierno ni repetir sine die las elecciones.

Los meses transcurridos y el propio sondeo muestran lo acertado de la vía escogida, que ha incluido tanto la imposición de políticas propias como actuaciones de oposición parlamentaria al Gobierno. Es verdad que esa imagen resulta aún borrosa para muchos ciudadanos (una mayoría le critica como oposición), y de ahí la necesidad de que el PSOE clarifique su línea en el congreso de junio.

Unidos Podemos sufre un retroceso tan pequeño que apenas puede considerarse significativo. Ya habían estallado las tensiones internas en las fechas de realización del sondeo, pero no habían llegado al público de manera tan clamorosa como ahora. Pero hay otra conclusión interesante: Pablo Iglesias es el líder peor valorado por los ciudadanos. No le ayuda en nada la explicación ofrecida por la secretaria de Análisis Político de Podemos, Carolina Bescansa, en el sentido de que Pablo Iglesias tiene mucho carisma, y las personas con carisma cuentan con mucho apoyo entre los suyos y mucho rechazo entre los demás. Tener carisma es algo muy distinto de capacidad para dividir.

A su vez, Ciudadanos permanece prácticamente igual que como estaba, en un sondeo realizado antes de su reciente asamblea general. Y el Partido Popular seguramente volvería a ganar unos comicios, pero no le servirían para recuperar Gobiernos mayoritarios, de modo que debe seguir aprendiendo la cultura de la negociación. En este sondeo retrocede unas décimas respecto al precedente y se encuentra igual que cuando obtuvo el 33% de los votos en las últimas elecciones generales. La pobre valoración de los ministros, sobre todo Cristóbal Montoro —además de la habitual baja puntuación de Rajoy—, dejan al PP en una situación de estancamiento.

Nadie debe bajar la guardia sobre la situación política, que dos tercios siguen considerando mala. Aumenta un poco el optimismo respecto a la situación económica, pero persiste la fuerte preocupación por el paro. Estas y otras razones avalan la necesidad de que los partidos dejen de mirarse tanto hacia dentro y canalicen mejor las preocupaciones de la ciudadanía.

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