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Nuevo Gobierno

Pudieron haber tenido un presidente socialista, pero votaron en contra aliándose con el PP. Luego, tras las consiguientes elecciones, desoyeron el clamor de cientos de miles de españoles expresado en un manifiesto hecho público por más de 4.000 firmantes de todas las profesiones y tendencias ideológicas, que reclamaba un acuerdo de cambio entre PSOE, Podemos y Ciudadanos. Su principal argumento para rechazar ese acuerdo, aun reconociendo su coincidencia en muchas propuestas, fue siempre que los programas económicos de ambos son incompatibles. Es decir: por no coincidir en lo económico con Ciudadanos han preferido que continúe otra legislatura Mariano Rajoy, con quien no coinciden en nada y cuyo desalojo del poder era, decían, su objetivo prioritario.— Armando Alfonso. Santa Cruz de Tenerife.


Rajoy recupera sus funciones. O no. Su nombramiento como presidente, lejos de causarme alegría, lo que me produce es un gran desasosiego. Frente a él tiene una amalgama de partidos que solo buscan que su legislatura sea un fracaso. Al no haber elecciones municipales o autonómicas a la vista, me cuesta entender la negativa que muestra la oposición a negarle la mano en el caso de que tenga la necesidad de crear futuros pactos. Ni siquiera saben lo que el presidente les va a proponer y ya le están diciendo que “no”. Hay quienes apuestan porque esta será una travesía de corto recorrido. Incluso, en ciertos momentos me pareció apreciar ese pesimismo en el propio discurso de Mariano Rajoy; hasta dos veces tuvo que levantarle el ánimo el líder de C’s: “No tenga miedo, señor Rajoy, y no se ponga la venda antes que la herida”. Añadiendo que si continúa ganándose su apoyo todo irá bien. ¿Y si no? Si no, problemas. Yo, sinceramente, espero muy pocas cosas positivas de esta legislatura. ¡Ojalá me equivoque!— Jon García Rodríguez. Bilbao.


En los discursos pronunciados en el debate de investidura del 29 de octubre, uno de los diputados hizo honor a su apellido. Traten de averiguar quién fue. Es fácil.— José Ignacio Angulo Merino. Burjassot (Valencia).


Leo que han asistido solo 6.000 personas a la mani convocada por partidos integrados en Podemos (la “gente”, como dice Iglesias, debía estar de puente). También que el dispositivo policial para prevenir disturbios y proteger las Cortes ascendió a 1.300 policías. Haciendo un cálculo aproximado del coste por hora de ese colectivo, del tiempo empleado y del material movilizado, me salen aproximadamente 600.000 euros. Propongo que dicha cantidad sea abonada por Podemos de su asignación parlamentaria como impulsora de la mani, muy saludada por sus jefes.— José María Ramírez López. Pozuelo de Alarcón (Madrid).

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