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La ingesta temprana de alimentos sólidos reduce las alergias en el futuro

Los frutos secos, el huevo o el pescado pueden ser alergénicos. Existen factores que pueden predisponer a padecerlas, si no se atajan desde una edad muy temprana

La ingesta temprana de alimentos sólidos reduce las alergias en el futuro

Uno de cada cinco niños en España padece algún tipo de alergia alimentaria, según los últimos datos aportados durante el XX Congreso de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) celebrado en San Sebastián la semana pasada. Los expertos en salud de esta materia aseguran que esta patología podría reducirse si fuese correctamente diagnosticada y tratada por los especialistas durante los primeros años de vida de los bebés.

Los frutos secos, el huevo o el pescado son alimentos potencialmente alergénicos cuyos síntomas pueden ser muy leves o severos y, aunque están aún por determinar las causas que la provocan, existen factores genéticos o ambientales que pueden predisponer a padecerlas sino se atajan desde una edad muy temprana. De hecho, la OMS ha definido a la alergia alimentaria como la “epidemia silenciosa”.

¿Hacia dónde apuntan las últimas investigaciones?

José Antonio Navarro, coordinador del Congreso y alergólogo del Hospital Donostia, el riesgo de alergias en el caso de los frutos secos va a disminuir. “Por el momento, hay una demostración clara de que con la introducción precoz de frutos secos como el cacahuete, se ha logrado reducir la aparición de alergia a dicho alimento y, hay datos prometedores de reducción de alergia al huevo con la inclusión temprana de huevo cocido”, explica.

A pesar de que estas pautas aún no se encuentran en las guías de recomendaciones sanitarias, los últimos estudios se dirigen hacia un cambio de estrategia. Navarro, explica que la clave consiste en introducir pequeñas cantidades del alimento que produce la alergia hasta conseguir su tolerancia y, Carmelo Escudero, alergólogo del Hospital Niño Jesús de Madrid coincide en esta teoría. “Hasta ahora, la incorporación de estos alimentos en los bebés no se daba hasta los 2 o 3 años de edad pero, se han descubierto beneficios en la introducción precoz de alimentos como los frutos secos para prevenir las alergias alimentarias en los niños”, comenta.

Uno de los miembros del Comité Científico del Congreso e impulsor principal de este teoría, King's College Gideon, llevó a cabo un estudio en el Reino Unido el cual reveló que el consumo de cacahuetes dentro de los 11 primeros meses de vida reduce en un 80 % el riesgo de desarrollar alergia a ese alimento. Estas primeras aproximaciones nos conducen hacia un posible cambio de paradigma en el campo de la salud, pero mientras tanto, los especialistas continúan su labor de prevención de las distintas patologías alergológicas y sus peculiaridades

Cuando aparece una reacción alérgica, la manera de abordarla es evitando el contacto y la ingesta de dicho alimento. “La forma de prevenirlas es, una vez diagnosticado el niño, se debe evitar todo contacto con el producto o de platos que puedan contenerlo tanto en casa como en ambiente escolar o en hostelería. En casos extremos, como es el caso de la anafilaxia, se debe utilizar la adrenalina autoinyectable que estos pacientes, sus padres o cuidadores, deben tener a mano”, explica Escudero.

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