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Maradona rompe su testamento por un enojo con sus hijas

El astro argentino pone en la misma condición hereditaria a sus hijos legales y los extramatrimoniales

Maradona y Claudia con su hija Dalma en su debut teatral.
Maradona y Claudia con su hija Dalma en su debut teatral.

La disputa que el exfutbolista Diego Armando Maradona lleva hace un par de años con su mujer, llevó al astro a hacer algo antes impensado: reconocer a sus hijos extramatrimoniales. Maradona ha logrado impugnar en la justicia el testamento que había firmado en 2012 y que sólo reconocía como herederas a las hijas que tuvo con Claudia Villafañe y que lleva tatuadas en sus brazos, Dalma y Gianinna. Cabe destacar que en Argentina se libera un tercio de los bienes para el testamento mientras que el resto se decide por descendencia directa.

Según afirmara el mismo Maradona en declaraciones de prensa, decidió la nulidad del testamento molesto con sus hijas por haber tomado partido por su madre durante el divorcio. Lo que Maradona pudo haber tomado a mal fue un tuit de Dalma del 5 de abril en el que expresa “GIGANTE, INMENSA! SOS AMOR!!! Solo eso!!! Te amo infinitamente mama!!!!Te amo y admiro!!”. O tal vez, otro de Gianinna Maradona, del 7 de abril, donde dice “Gracias por este día tan nuestro! Las amo con todo mi corazón! #Las3juntasParaSiempre”, y acompaña una foto de la madre con sus hijas.

Claudia Villafañe fue la esposa de Maradona durante los 26 años en los que el astro pasó de ser una joven promesa, una realidad sin iguales y un ídolo en decadencia. Se conocieron cuando ambos tenían 17 años y 10 años después se casaron con una boda fastuosa en el mítico estadio de eventos Luna Park que fue televisada por un canal abierto.

“La Claudia”, como Diego la llamó siempre que estuvieron en la misma vereda de la vida, fue su mujer cuando él levantó la copa del mundo en México 86, cuando la policía lo detuvo en medio de una fiesta privada con su exrepresentante y amigo Guillermo Cóppola en el que se destapó su adicción a la cocaína, cuando estuvo al borde de la muerte en Punta del Este, cada vez que dio positivo un análisis de antidopaje y, también, cada vez que Maradona resucitó. Fue la primera dama del dios del fútbol mundial y también, la sierva destinada a tolerar sus excesos y sus aventuras sexuales.

Fruto de esa relación nacieron Dalma, hoy actriz de teatro, y Gianina, exmujer del futbolista del Manchester City Sergio Agüero, y la única que les dio un nieto. “Lo juro por Dalma y Gianina” es una de las frases top en el anecdotario de Maradona, a la cual echó mano cada vez que necesitó convencer a la sociedad argentina acerca de algo que a la luz parecía increíble.

En marzo de 2003, Claudia le pidió el divorcio a Diego luego de 14 años de matrimonio. Algo que, con el nuevo código civil –que rige desde agosto de 2015- no tendría que haber hecho, dado que el divorcio es ahora una decisión unilateral. Es esa misma reforma judicial la que sí aprovecha Maradona en la actualidad, dado que para la ley argentina es solo una porción de la herencia la que puede designarse a herederos específicos. Del 20% que permitía el antiguo código, se aumentó a un tercio de los bienes.

El doctor en derecho Walter Krieger, explicó a EL PAÍS que “los derechos sucesorios de Maradona, el día que muera, los va a fijar el juez del lugar donde vive Maradona, no donde muere. Él tiene domicilio en Argentina, por lo que se manejaría con las leyes de acá; y para nuestra ley todos los hijos son iguales, hayan nacido donde hayan nacido”.

“Maradona tiene disponible hasta un 33% de los bienes, los otros dos tercios, él no los puede tocar y se van a repartir por partes iguales a todos sus hijos. Al romper ese testamento, es el 100% el que se va a repartir en partes iguales”, concluyó el letrado.

De esta forma, ya no son Dalma y Gianinna las únicas que podrían acceder al beneficio patrimonial ganado por su padre cuando éste deje de tirarle fintas a la muerte. Sus hijos extramatrimoniales, esos que siempre se resistió a conocer, Diego, Jana y Diego Fernando, también serán herederos de la fortuna. Una fortuna resentida, pero reforzada en los últimos años, desde que Maradona vive y trabaja en Emiratos Árabes.