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RLabs: Irradiando esperanza desde Ciudad del Cabo

RLabs es uno de los 24 espacios de innovación de Sudáfrica. Cumple siete años pese al entorno competitivo en el que nació

RLabs: Irradiando esperanza desde Ciudad del Cabo

Marlon Parker quiso contagiar su esperanza en la innovación tecnológica desde Ciudad del Cabo y aunque hoy su proyecto cumple siete años, sus logros se encuentran aún lejos de sus sueños. Parker pretende que sus actividades influyan en la vida de nada menos que 2.000 millones de personas. De momento, se conforma con haber impactado en 5,5 millones de humanos a partir de los proyectos que irradia el RLabs, el espacio de innovación que imaginó en la ciudad sudafricana.

Sudáfrica es uno de los países más avanzados tecnológicamente del continente o, al menos, uno de los primeros en poner su atención en el sector. Por eso, en gran medida, absorbe una importante porción del pastel de la inversión en este ámbito. Y en ese contexto han florecido los centros de innovación tecnológica (tech hubs). El Banco Mundial llega a contar en el territorio sudafricano 24 de estos espacios como Capetown Garage, The Hub o Jozihub. Entre ellos se asoma a golpe de esperanza RLabs (un acrónimo de Reconstructed Living Lab). Ésta, la esperanza, es el principal motor de este sueño que ha llegado a los siete años de vida en un entorno tremendamente competitivo.

Uno de los portavoces del RLabs, Reagen Allen, resume el espíritu del espacio de innovación: “RLabs es una empresa social que cree en el servicio a la comunidad a través de alimentar la esperanza en sus corazones”. Y para los impulsores de este proyecto, la tecnología, la innovación y la creatividad pueden alimentarla, sobre todo, como fuente de soluciones a sus problemas. Las herramientas para aportar este valor añadido a las comunidades son, fundamentalmente, la formación y el acompañamiento, lo que en el entorno del sector tecnológico se suele llamar incubación, de las empresas sociales. Sin embargo, esta dimensión de fomento del emprendimiento no es la única del RLabs. De hecho, el laboratorio tiene toda una línea de trabajo dedicada a la capacitación tecnológica de organizaciones sin ánimo de lucro o comunitarias e intentan ofrecerles las herramientas las desarrollar las capacidades de estas organizaciones de base.

Uno de sus programas, el de los cafés de jóvenes, está orientado a acercar la tecnología a este colectivo. Facilidad de acceso a los equipos, conexiones gratuitas, asesoramiento y buenas perspectivas de futuro son algunos de los elementos con los que pretenden fomentar la creación de un auténtico vivero de innovadores.

Allen destaca, por ejemplo, que después de un hackathon (una especie de festival de programación) un equipo de este espacio de innovación diseño y desarrolló el BBC Minute CatchUp, un widget del grupo de información británico que permite acceder a los usuarios a boletines periódicos de la cadena. La herramienta ha sido usada casi por 200.000 usuarios. Pero entre las iniciativas salidas de las salas del RLabs que han conseguido una mayor repercusión se puede citar también mTOTO, una plataforma de micromecenazgo en la que los usuarios aportan bitcoins (la moneda virtual más popular), para desarrollar proyectos destinados a la infancia.

Sólo durante el festival de celebración de los siete años de vida del laboratorio, a finales de 2015, 2.000 estudiantes completaron alguno de los cursos del espacio. En total, casi 54.000 estudiantes han sido formados en habilidades tecnológicas durante este tiempo por los programas de capacitación del laboratorio.

Así, las actividades del espacio se organizan en cuatro pilares: el de formación y desarrollo; el laboratorio de innovación; la incubadora de empresas; y la consultoría en el sector tecnológico.

Ficha técnica

País: Sudáfrica

Número de miembros: 170 miembros en plantilla

Año de creación: 2008

Objetivo: utilizar la tecnología para fomentar la esperanza y la construcción de comunidades.

Logros: haber desarrollado soluciones tecnológicas incluso para la BBC y haber formado a casi 54.000 personas, más de 2.000 durante la celebración del Stories of Hope Festival, su forma de conmemorar sus siete años de vida.