Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Trump y el pescador

Michael Forbes no aceptó los dólares que el magnate ofrecía por su casa, único escollo para llevar a cabo un proyecto millonario

Carta de la semana: Trump y el pescador

Donald Trump, cuyos seguidores aparecían retratados en el reportaje del pasado 27 de diciembre, ya fue derrotado hace años por el granjero y pescador Michael Forbes. Este no aceptó los dólares que el magnate ofrecía por su casa, único escollo para llevar a cabo un proyecto millonario en Escocia. Espero que sean muchos los Forbes que se encaren hoy con el magnate en su actual carrera presidencial.

Francisco García Castro. Estepona

Cuestión de equipo

Después de leer el artículo Pésimos madridistas de Javier Marías (El País Semanal, 20-12-2015), no me he podido resistir a compartir con usted unas líneas de ese viejo zorro periodista y escritor Manuel Vázquez Montalbán, que decía algo así: “Puedes cambiar de país, de vida, de casa, de trabajo, de pareja…, de todo y más, pero de lo que no puedes cambiar en tu vida es de tu equipo de fútbol”.

Yo, como usted, combato mi “inapetencia visual” por el equipo blanco como puedo. Bien es cierto que con Carletto Ancelotti pacté una tregua y volví a sentarme los 90 minutos frente al plasma cada vez que disponía de tiempo para ello. Pero Carletto se fue y he vuelto a caer en la de­sidia. No culpo a la B de Benítez.

También diré que he disfrutado mucho con el buen fútbol del equipo enemigo azulgrana todos estos años. Esto que digo lo negaré ante el juez cuantas veces sean necesarias pese a que la sentencia me sea desfavorable.

Así que he llegado a una salida terapéutica para mi humillado orgullo merengue: intento hacerme del Bayern. Me cae bien. Que Guardiola, artífice del buen hacer del Barça de hoy, y Xavi Alonso, columna vertebral del Madrid de los últimos años, estén allí algo ayuda. Hágase del Bayern y siga la Liga alemana, señor Marías.

Juan Antonio Márquez Izquierdo. El Puerto de Santa María (Cádiz)

Ficción y realidad

Almudena Grandes relataba en su artículo del pasado 27 de diciembre cómo había vivido una experiencia humana llena de ternura y de emoción. Un ejemplo para todos. Tengo otro cuento que es real. En el Puerto de la Cruz, Tenerife, se ha instalado en la calle una persona muy mayor con barba blanca. Podría tratarse de un Papá Noel. Poseía varias maletas y otros enseres, todas las pertenencias agrupadas en torno a un banco de la vía pública, que además le sirve para dormir.

Como decía, poseía. Los servicios municipales le requisaron lo que tenía y le dejaron con lo puesto. El anciano no habla nuestra lengua. Resulta difícil la comunicación con él. Sigue durmiendo en el mismo lugar y acumulando otros enseres. Hasta que de nuevo se los lleven o suceda lo irremediable. La generosidad de las gentes le mantiene alimentado y abrigado. La perplejidad es: ¿para qué sirven los servicios sociales? 

Teófilo Pérez Campuzano. Puerto de la Cruz (Tenerife)

Póngase en contacto

El País Semanal invita a sus lectores a manifestar sus opiniones o comentarios acerca de los contenidos de la revista. Pueden enviar sus mensajes aelpaissemanal@elpais.es o por correo a:

El País Semanal
Miguel Yuste, 40
28037, Madrid

Y pueden seguirnos en:
Facebook
Twitter
Instagram
Spotify