Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Algo se mueve en la inmóvil Argelia

La destitución del jefe de los servicios secretos despeja el camino hacia la sucesión del presidente Abdelaziz Buteflika

Abdelaziz Buteflika tiene 78 años y lleva los últimos 16 años como presidente de Argelia, el país de donde proviene el 40% del gas natural que se consume en España. En esos 16 años el régimen se ha caracterizado por su opacidad e inmovilismo. Sin embargo, desde hace unos meses, algo parece moverse en Argelia.

El domingo 13 de septiembre Buteflika destituyó a uno de esos hombres que logran mantenerse en la sombra más elevada durante lustros, viendo pasar los cadáveres de sus enemigos. Cayó el general Mohamed Mediene, alias Tufik, el que fuera durante 25 años máximo responsable del Departamento de Inteligencia y Seguridad (DRS), el que articuló la lucha contra los islamistas radicales en los años noventa. Le llamaban el Dios de Argelia y también el Hacedor de reyes. Hacía casi medio siglo que no se veía una foto de él. Solo el domingo, cuando ya estaba clara su destitución, un diario argelino se atrevió a publicar una imagen de Tufik, donde se le veía a sus 76 años, con traje, corbata y gafas de sol.

La caída del Hacedor de reyes se enmarca dentro de la lucha de poder que mantenían los servicios secretos argelinos con el Ejército. Ahora se puede decir que ha ganado el Ejército y los más próximos al presidente. Buteflika sufrió un infarto cerebral en 2013. Desde entonces, nadie sabe cuál es su verdadero estado de salud. Sin embargo, ese año inició de forma metódica el descabezamiento de los servicios secretos. Hasta aquí, los hechos. A partir de ese dato los analistas intentan vislumbrar quién será el sucesor de Buteflica tanto si fallece en los próximos meses como si llega al final de su cuarto mandato, previsto para 2019. La mayoría parece coincidir en el argumento de que Buteflica tendrá ahora las manos libres para dejarlo todo bien atado. Es decir, para elegir a quien le suceda.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >