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El ‘Curiosity’, convaleciente por un cortocircuito

Los ingenieros esperan reanudar la próxima semana las operaciones del robot en Marte

Curiosity en Marte
Autorretrato del robot Curiosity formado por decenas de imágenes tomadas el pasado enero en la zona de Marte bautizada Mojave.

Los ingenieros del robot Curiosity han identificado el origen del cortocircuito que mantiene el vehículo inmovilizado en la superficie de Marte. La avería se registró el pasado 27 de febrero, cuando la perforadora había tomado unas muestras e iba a verter el polvo en los dispositivos de análisis: un cortocircuito hizo que se disparara automáticamente el sistema de protección de los aparatos que detiene toda actividad de los mismos para evitar males mayores. Desde entonces, los expertos del Jet Propulsion Laboratory (JPL, California) han estado analizando los datos y han aislado el problema: “La causa más probable es un cortocircuito intermitente en el mecanismo de percusión de la perforadora; tras más análisis para confirmar el diagnóstico, estudiaremos cómo corregir el problema para realizar más perforaciones”, ha explicado Jim Erickson, jefe del programa del Curiosity. Los responsables de la misión esperan reanudar la semana próxima las operaciones del robot y de su brazo articulado, donde va instalado el perforador, informa la NASA.

Brazo articulado del vehículo `Curiosity´ donde va instalada la perforadora de toma de muestras averiada.rn rn
Brazo articulado del vehículo `Curiosity´ donde va instalada la perforadora de toma de muestras averiada.

La avería se registró el día marciano (de 24 horas y 37 minutos terrestres) 911, contando desde la llegada al suelo de Marte, el 6 de agosto de 2012, del Curiosity, un todoterreno autónomo del tamaño de un coche utilitario y casi 900 kilos en la Tierra. Los ingenieros han estado estudiando cuál sería el origen del problema y, en las diversas pruebas realizadas, han constatado que el cortocircuito es intermitente. El último se produjo el pasado 5 de marzo, durante un ensayo programado para poder hacer el diagnóstico. El cortocircuito, en el modo de percusión de la perforadora, duro menos de una centésima de segundo, informaron los expertos, pero sería suficiente para disparar el sistema de protección de los aparatos e inmovilizarlos, como sucedió el 27 de febrero. Los ingenieros, antes de dar órdenes al robot para reanudar la exploración, quieren comprobar si el fallo se produce cuando el brazo articulado está en una orientación diferente.

Las seis ruedas del robot y su brazo articulado están paradas desde el día en que se registró el primer cortocircuito, pero siguen funcionando los instrumentos de observación que lleva, como las cámaras y la estación meteorológica. En las cinco perforaciones realizadas anteriormente no se había registrado ningún fallo, recalca el JPL, aunque en ellas se había hecho un miniagujero previo para asegurar que la roca era apropiada para el sondeo.

El equipo afectado, la perforadora de toma de muestras, está instalado en el brazo robótico del vehículo, que se extiende hasta dos metros, y tiene dos posiciones: rotación para agujerear el suelo marciano hasta una profundidad de 6,5 centímetros, y percusión, para penetrar en las rocas y para recoger el material pulverizado que se deposita en los instrumentos de análisis. El primer cortocircuito se registró cuando se estaba transfiriendo una muestra tomada el 24 de febrero, en una roca denominada Telegraph Peak, al mecanismo que criba el polvo y lo distribuye en porciones para los análisis. En ese momento estaba activado el modo percusión de la perforadora. Los ingenieros quieren comprobar ahora si el problema del cortocircuito intermitente desaparece cambiando la posición del brazo articulado del Curiosity.

El robot, cuyo objetivo es explorar el suelo marciano para determinar si el planeta vecino fue en el pasado un mundo habitable y caracterizar los grandes cambios del entorno que se han sucedido, aterrizó en agosto de 2012 en el cráter Gale y recorrió casi nueve kilómetros hasta la base del monte Sharp, una elevación de 5.5 kilómetros de altura en el centro del cráter. Llegó el pasado septiembre y empezó a subir, deteniéndose para tomar datos. En las estribaciones de la montaña, los científicos esperan encontrar información importante del pasado de Marte.

Descubrimientos

Los responsables de la misión destacan varios descubrimientos que ha hecho el Curiosity hasta ahora:

  • La detección de carbono, hidrógeno, oxígeno, fósforo y azufre indica que Marte pudo tener una química adecuada para mantener microorganismos. Los minerales arcillosos analizados no tienen excesiva cantidad de sal, lo que sugiere que pudo haber agua dulce.
  • El robot ha encontrado rocas redondeadas que pudieron ser arrastradas por una corriente de agua varios kilómetros.
  • Se ha identificado una gran variedad de tipos de suelos y rocas.
  • El robot no ha detectado metano en la atmósfera marciana, compuesto que buscaban los científicos porque en la Tierra es un subproducto de los organismos vivos. La investigación continúa
  • La radiación medida por el Curiosity durante el viaje a Marte es muy superior al límite máximo permitido para los astronautas.

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