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Las ‘bellas’ de los Pirineos

4.500 especies de plantas componen la flora de los Pirineos, uno de los ecosistemas más ricos de Europa

  • Las 4.500 especies de plantas que componen la flora pirenaica se deben a sí mismas, algunas tanto que pueden contarse como las escasísimas supervivientes a una era de glaciación. Pero a la escala humana, descubridores como el naturalista y espía Pietro Bubani (1806-1888) ocupan su lugar en la historia en hallar belleza en el marco imponente de los Pirineos. En la imagen, la 'Borderea pyrenaica', precisamente una de estas pocas supervivientes a la glaciación, una planta floral de una longevidad que puede llegar a los dos siglos. Su resistencia se debe a su bulbo subterráneo: "Le permite navegar en las pedrizas móviles", explica Daniel Gómez, investigador del CSIC que ha participado en el Atlas de los Pirineos que ha completado una labor de 300 años para catalogar las especies de plantas presentes en el sistema montañoso.
    1Las 4.500 especies de plantas que componen la flora pirenaica se deben a sí mismas, algunas tanto que pueden contarse como las escasísimas supervivientes a una era de glaciación. Pero a la escala humana, descubridores como el naturalista y espía Pietro Bubani (1806-1888) ocupan su lugar en la historia en hallar belleza en el marco imponente de los Pirineos. En la imagen, la 'Borderea pyrenaica', precisamente una de estas pocas supervivientes a la glaciación, una planta floral de una longevidad que puede llegar a los dos siglos. Su resistencia se debe a su bulbo subterráneo: "Le permite navegar en las pedrizas móviles", explica Daniel Gómez, investigador del CSIC que ha participado en el Atlas de los Pirineos que ha completado una labor de 300 años para catalogar las especies de plantas presentes en el sistema montañoso.
  • En los Pirineos hay especies a todas las alturas, de los 200 a los 3.400 metros. Esta amapola crece por encima de los 2.500 metrosen los Pirineos Centrales y de manera mucho más esporádica en Sierra Nevada.
    2En los Pirineos hay especies a todas las alturas, de los 200 a los 3.400 metros. Esta amapola crece por encima de los 2.500 metrosen los Pirineos Centrales y de manera mucho más esporádica en Sierra Nevada.
  • Por encima de los 3.000 metros, la 'Androsace ciliata' viste los más bellos ropajes para atraer a los insectos polinizadores. El género 'androsace' es común en la alta montaña en sistemas como el Himalaya, los Alpes o los propios Pirineos. Pero esta especie en concreto es exclusiva de la flora pirenaica que describe el Atlas de los Pirineos.
    3Por encima de los 3.000 metros, la 'Androsace ciliata' viste los más bellos ropajes para atraer a los insectos polinizadores. El género 'androsace' es común en la alta montaña en sistemas como el Himalaya, los Alpes o los propios Pirineos. Pero esta especie en concreto es exclusiva de la flora pirenaica que describe el Atlas de los Pirineos.
  • Su nombre lo deja claro. 'Perforanieves'; es decir, que llega en lo más crudo del frío y se sobrepone a él. A finales de enero o principios del febrero, cuando los rayos del sol dan la primera tregua y comienzan a reblandecer la nieve, las hojas de esta planta atraviesan la hojarasca por millares y abren sus flores en los bosques de hayas. Meses después, el bulbo se echa a dormir hasta el año siguiente, hasta que toque volver a echarle un pulso al crudo invierno.
    4Su nombre lo deja claro. 'Perforanieves'; es decir, que llega en lo más crudo del frío y se sobrepone a él. A finales de enero o principios del febrero, cuando los rayos del sol dan la primera tregua y comienzan a reblandecer la nieve, las hojas de esta planta atraviesan la hojarasca por millares y abren sus flores en los bosques de hayas. Meses después, el bulbo se echa a dormir hasta el año siguiente, hasta que toque volver a echarle un pulso al crudo invierno.
  • 'Oreja de oso' es su nombre común. Y es otra de las supervivientes a la glaciación del sistema pirenaico. Es exclusiva de los peñascos pirenaicos pero se encuentra en ellos en gran abundancia. Como los musgos, esta planta soporta la desecación temporal en épocas desfavorables para volver a revivir en las épocas más favorables para su desarrollo. Sus parientes lo tiene en otros climas antitéticos, pues se puede llamar prima a a la 'violeta africana', parte de la flora tropical y subtoprical de este continente. La flor está dedicada al botánico francés y fiel amante de los Pirineos Louis Ramon de Carbonnières que también tiene en su honor el Pico "Soum de Ramond" de 3.260 metros, en el macizo del Monte Perdido.
    5'Oreja de oso' es su nombre común. Y es otra de las supervivientes a la glaciación del sistema pirenaico. Es exclusiva de los peñascos pirenaicos pero se encuentra en ellos en gran abundancia. Como los musgos, esta planta soporta la desecación temporal en épocas desfavorables para volver a revivir en las épocas más favorables para su desarrollo. Sus parientes lo tiene en otros climas antitéticos, pues se puede llamar prima a a la 'violeta africana', parte de la flora tropical y subtoprical de este continente. La flor está dedicada al botánico francés y fiel amante de los Pirineos Louis Ramon de Carbonnières que también tiene en su honor el Pico "Soum de Ramond" de 3.260 metros, en el macizo del Monte Perdido.
  • No solo hay flores de hielo en los Pirineos. Esta 'viola diversifolia' encuentra su acomodo en el verano, a alturas, eso si, por encima de los 2.000 metros. El suelo del que aflora lo componen las pizarras negras y rojizas del Pirineo central. Es una de las pocas especies capaz de soportar el desarraigo y rotura que provocan las rocas en movimiento en las fuertes pendientes que habita, gracias a la capacidad de regeneración de sus tallos subterráneos.
    6No solo hay flores de hielo en los Pirineos. Esta 'viola diversifolia' encuentra su acomodo en el verano, a alturas, eso si, por encima de los 2.000 metros. El suelo del que aflora lo componen las pizarras negras y rojizas del Pirineo central. Es una de las pocas especies capaz de soportar el desarraigo y rotura que provocan las rocas en movimiento en las fuertes pendientes que habita, gracias a la capacidad de regeneración de sus tallos subterráneos.
  • Ser un árbol en la alta montaña es sinónimo de enanizarse. En la imagen, un sauce reticulado aflora como bonsai de circunstancias forzado por el ambiente. "Puede pasar algunos años bajo la nieve sin ver el sol ni florecer y, sin embargo, puede alcanza edades muy longevas, de muchas décadas", explica Daniel Gómez, investigador del CSIC y uno de los científicos responsables de elaborar el Atlas de los Pirineos.
    7Ser un árbol en la alta montaña es sinónimo de enanizarse. En la imagen, un sauce reticulado aflora como bonsai de circunstancias forzado por el ambiente. "Puede pasar algunos años bajo la nieve sin ver el sol ni florecer y, sin embargo, puede alcanza edades muy longevas, de muchas décadas", explica Daniel Gómez, investigador del CSIC y uno de los científicos responsables de elaborar el Atlas de los Pirineos.
  • Flor de un día. Es una frase hecha que se aplica casi literalmente a la 'Saxifraga longifolia'. Esta planta crece entre las grietas de los peñascos excretando el exceso de cal que absorbe por las raíces. Se pasa entre seis y 10 años sin vestir flores. De pronto, una única vez, florece de forma espectacular antes de esparcir sus semillas y caer muerta al pie del roquedo.
    8Flor de un día. Es una frase hecha que se aplica casi literalmente a la 'Saxifraga longifolia'. Esta planta crece entre las grietas de los peñascos excretando el exceso de cal que absorbe por las raíces. Se pasa entre seis y 10 años sin vestir flores. De pronto, una única vez, florece de forma espectacular antes de esparcir sus semillas y caer muerta al pie del roquedo.