Dación en pago para banqueros
Quienes en su día cometieron el único “delito” de adquirir una vivienda por un precio muy superior a su valor real, quienes más tarde fueron condenados a la miseria por la crisis y el paro, sufrieron y sufren la pena añadida de ser arrojados a la calle y la condena perpetua de ser encadenados al grillete de la deuda de por vida.
Los banqueros que contribuyeron al hundimiento del sistema, y que cometieron el “descuido” de sustraer millones para sus bolsillos, son perdonados con la única condición de renunciar a sus pretensiones y, tras pedirles disculpas por las molestias causadas, son despedidos con una palmadita en la espalda y el compromiso de portarse bien en el futuro, deseándoles una feliz vida tras serles concedida la dación en pago.
Sobran los comentarios.— Sebastián Fernández Izquierdo.


























































