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El original y ambicioso discurso de graduación del chef José Andrés

El cocinero español celebra su "sueño americano" con un discurso ante 25.000 personas

El chef José Andrés en un instante de su discurso.
El chef José Andrés en un instante de su discurso.

El cocinero español José Andrés no había acudido nunca al acto de graduación de una universidad. Abandonó el instituto cuando era un adolescente y se educó gracias a “la cocina de la vida”. Con esa confesión se presentó el domingo ante 25.000 personas para celebrar con su discurso la licenciatura de los alumnos de la Universidad George Washington, en el National Mall de la capital estadounidense.

La primera ceremonia universitaria de José Andrés no sería su propia graduación, pero sí su consolidación como una de las voces más relevantes del Washington actual. Desde sus restaurantes hasta la cocina de la Casa Blanca, el cocinero español se ha labrado un lugar en la codiciada lista de personalidades que pronuncian el discurso de graduación en uno de los centros educativos más prestigiosos de Estados Unidos.

El discurso de José Andrés durante la ceremonia de graduación de la Universidad George Washington en Vimeo.

Los invitados que preceden al empresario español son ejemplo de ello. El año pasado fue el turno de la actriz Kerry Washington, que sucedió al periodista televisivo Brian Williams. En 2011, esas palabras fueron pronunciadas por Michael Bloomberg, entonces alcalde de Nueva York —ocupó el cargo hasta el pasado mes de enero— y el año anterior, la primera dama estadounidense, Michelle Obama, fue la encargada de inspirar a los estudiantes antes de abrirse paso en su futuro profesional.

Ataviado con la toga azul y negra de la universidad, desde el escenario frente al Capitolio, José Andrés confesó que al contarle a una de sus hijas que había sido invitado a tan magno evento, esta le preguntó “si iba a cocinar o a hablar” para 25.000 personas. El chef se disculpó por haber recibido tal honor sin tener un Oscar de la Academia de Cine ni haber recibido un Premio Nobel —“todavía”— ni ser tan “interesante” como la mujer de Barack Obama. Aunque sí presumió de haber sido el primero en la lista de candidatos del rector de la universidad para pronunciar tan especial discurso.

Entonces comenzó la sorpresa que guardaba el cocinero para todos los estudiantes y sus familiares, un montaje plagado de estrellas que pone el listón muy alto para quien resulte elegido en 2015. Los actores Gwyneth Paltrow, Morgan Freeman, Owen Wilson, Sam Waterson y Jesse Tyler Ferguson contestan el teléfono en varios clips al rector de George Washington, Steven Knapp. Este llega a llamar al fiscal general, Eric Holder, a quien interrumpe en la grabación de unas declaraciones. Knapp es rechazado, una y otra vez, con excusas, por cada uno de los invitados. Pero todos le proponen la misma idea: “¿Ha pensado usted en llamar a José Andrés?”.

Tras la broma, recibida con una ovación en el Mall de Washington —la universidad es la única que celebra sus actos de graduación en este lugar—, Andrés convirtió su discurso en una invitación para que los recién licenciados adopten una definición del éxito personal más ambiciosa, una que incluya un impacto positivo en la vida de los demás.

“Los desafíos a los que nos enfrentamos hoy —el hambre, la pobreza, la desigualdad o la guerra— han estado siempre con nosotros, pero eso no quiere decir que deban quedarse”, aseguró. “El éxito ya no consiste únicamente en conseguir tus objetivos. Se trata de emplear nuestras habilidades y talentos para hacer algo más grande en el mundo. Ese es el nuevo sueño americano”.

El empresario, que recientemente obtuvo la nacionalidad estadounidense, aseguró que siempre quiso formar parte de este sueño. “Me enamoré de la idea de que, independientemente de tu historia, aquí todo es posible”, dijo, que recordó su trayectoria como inmigrante español en Washington, y el esfuerzo con el que ha forjado una marca reconocida en la capital desde hace varios años. “Mi historia no es la de un éxito que se produce de la noche a la mañana. Cuando me encontré solo en un país distinto no jugué a la lotería, seguí trabajando”, concluyó.

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