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Monica Lewinsky rompe su silencio para contar su historia con Clinton

La joven becaria, que mantuvo una aventura con el entonces presidente, está decidida a "enterrar su vestido azul", y escribe en una conocida revista sobre su 'affaire' con el político

Monica Lewinsky, en una imagen de 2011.
Monica Lewinsky, en una imagen de 2011.

“Es momento de quemar la boina y enterrar el vestido azul”. Monica Lewinsky, conocida mundialmente por su affaire en el Despacho Oval con el entonces presidente Bill Clinton, rompe su silencio y escribe por primera vez sobre su relación con el expresidente de Estados Unidos en la edición americana de la revista Vanity Fair. Unos encuentros que escandalizaron a la sociedad estadounidense y que precipitaron la caída del presidente demócrata, y de los que ahora quiere volver a dar su versión.

“Me arrepiento profundamente de lo que pasó entre yo y el presidente Clinton. Permítanme repetirlo otra vez: Yo. Profundamente. Me arrepiento. De lo sucedido”, remarca sobre lo sucedido en 1995, cuando era una joven becaria de 21 años en la Casa Blanca. Más de una década después del escándalo sexual que ocupó los medios de comunicación de todo el mundo, que se hicieron eco del vestido azul que guardó manchado con el semen de Clinton, Lewinsky remarca ahora que esa fue una relación consentida entre dos adultos. Aunque luego añade algunos matices: “Claro, mi jefe se aprovechó de mí, pero yo siempre me mantendré firme en este punto: se trataba de una relación consensuada. Cualquier 'abuso' se produjo en el período posterior, cuando se hizo de mí un chivo expiatorio para proteger su posición de poder…”, escribe ahora sobre una relación que duró 18 meses, incluyó sexo oral y llamadas de alto tono erótico y terminó con un proceso judicial contra Clinton en 1998 por obstrucción a la justicia y perjurio al haber negado haber mantenido una aventura.

Ahora esa joven becaria ya ha pasado la barrera de los cuarenta, y cuenta con sus palabras que en la época en la que saltó el escándalo se le pasaron por la cabeza incluso ideas suicidas. Mientras descarta que su silencio de los últimos años haya sido consecuencia de una aportación económica por parte de la familia Clinton, escribe en la revista que el motivo ahora al contar su versión de los hechos es darle un propósito a su mediático pasado. Su intención es empezar a hablar en público sobre su historia para ayudar a las víctimas de acoso y humillación online.

“Rechacé ofertas que me hubiesen reportado más de diez millones, porque no sentía que fuera lo correcto”. Con este ejemplo Lewinsky relata sus dificultades para encontrar un empleo durante su paso por Londres, Los Ángeles o Nueva York, y cómo o no era lo suficientemente adecuada para un puesto de trabajo o era buena “por todos los motivos erróneos”.

Aunque en un primer momento probó suerte como imagen de una dieta de adelgazamiento, presentó un programa de telerrealidad e incluso se la vio en una alfombra roja de los Oscar, poco se ha dejado ver desde su participación en 2007 en el programa 20/20 en el que pedía perdón públicamente a Hillary y Chelsea Clinton. Ahora quiere darle un final diferente a su historia, y un final escrito por ella misma. Aunque para conocer todos los detalles habrá que esperar hasta la versión completa el próximo 8 de mayo en la web de la publicación.

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