Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ANÁLISIS

El riesgo de ser mujer embarazada VIH-positiva en una zona de malaria

La recomendación actual para prevenir la malaria en mujeres embarazadas en África no incluye a las mujeres infectadas por VIH. Lo que lleva a una paradoja: la prevención de la malaria es menos efectiva en el grupo que tiene el mayor riesgo y es el más vulnerable

El VIH / SIDA y la malaria, dos de las infecciones más extendidas en el mundo, se empeñan en solaparse geográficamente, sobre todo en África Subsahariana. En los países más afectados del África Oriental y del Sur, entre los que encontramos a Mozambique, Malawi, Zambia, Tanzania y Kenya, más del 90% de la población está expuesta a la malaria, la prevalencia del VIH en adultos es superior al 10% y se estima que cada año hay más de un millón de embarazos en mujeres VIH positivas expuestas a la malaria.

Cuando el VIH/SIDA y la malaria actúan en la misma persona, el efecto negativo que cada infección tiene por separado aumenta de modo exponencial, se agrava su pronóstico y se complica tanto el tratamiento como las medidas de prevención. En el caso de las mujeres embarazadas con VIH/SIDA, no solo ellas tienen mayor riesgo de desarrollar malaria grave y otras complicaciones de la infección durante el embarazo, sino que la evidencia científica indica que sus hijos tienen mayor probabilidad de adquirir la infección por VIH de sus madres.

A pesar de este escenario, la recomendación actual para prevenir la malaria en mujeres embarazadas en África no incluye a las mujeres infectadas por VIH, ya que los medicamentos que se utilizan para la prevención están contraindicados en estas últimas. Este hecho conduce a una paradoja: la prevención de la malaria es menos efectiva en las mujeres africanas embarazadas con VIH/SIDA, el grupo con mayor riesgo y más vulnerable a los efectos de ambas infecciones.

Sin olvidar la necesidad de mejorar la armonización entre los programas de prevención del VIH/SIDA y malaria, y de salud reproductiva, es imprescindible abordar esta cuestión de enorme importancia para la salud publica global desde el ámbito científico, de modo que se encuentren fármacos antimaláricos efectivos y seguros para ser usados en las embarazadas con VIH/SIDA especialmente en África subsahariana.

Es asimismo una cuestión crítica para reducir las desigualdades de género en salud en zonas endémicas de VIH/SIDA y malaria en África Subsahariana, donde las mujeres son el 60% del total de personas (23 millones) que viven con VIH.

Clara Menéndez y Anna Lucas son, respectivamente, Directora y Coordinadora de la Iniciativa de Salud Materna, Infantil y Reproductiva del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

Fuente: OMS/WHO