Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El retratista de la transgresión

El fotógrafo Richard Kern impulsó una nueva estética para la erótica.

Su restrospectiva 'Famosos y desnudos' se exhibe en Málaga.

"No tengo ningún interés en encontrar una solución a la falta de impacto del porno", aclara.

La modelo brasileña Ana Beatriz, retratada por Richard Kern en 2008.
La modelo brasileña Ana Beatriz, retratada por Richard Kern en 2008.

La celebridad es una forma de exhibicionismo, de modo que se antoja del todo coherente que un artista versado en fotografía erótica presente una exposición retrospectiva de sus retratos de personajes conocidos. “Famosos y desnudos”, la muestra que trae a Richard Kern a la sala La Térmica de Málaga, desde el 17 de enero y hasta el 11 de abril, contiene justo lo que anuncia: fotos de famosos, desnudos, y fotos de famosos desnudos. Hasta fotos de famosos con desnudos al fondo. Se trata de una colección de una cincuentena de retratos, recopilados durante más de treinta años de oficio, que se complementa con un espacio peep show donde se pueden ver, de manera semifurtiva, encaramándose a unos altos taburetes y a través de pequeños ventanucos, piezas de vídeo y cortometrajes con un contenido algo más explícito, en una instalación que acentúa el carácter vouyerístico de la obra del fotógrafo nacido en 1954 en Carolina del Norte.

Pero los famosos de Kern no son la fauna del papel cuché, actores de alfombra roja o boy bands de moda, sino en general artistas que se han ganado su lugar en el imaginario popular trabajando los márgenes de lo convencional: ersonajes como Bruce Labruce, Nick Nolte, Vincent Gallo, Kim Gordon, Nick Cave o Courtney Love, incómodos para el establishment, representantes a menudo del lado sórdidamente bello y extraño del arte, la música o el cine. Con todo, Kern prefiere no teorizar sobre su trabajo mediante conceptos abstractos, y asegura que el rasgo que comparten sus modelos no es otro que ser objeto de interés para las publicaciones en las que trabaja, como Playboy, Vice o Purple: “A veces las personas que fotografío han solicitado expresamente que sea yo quien los retrate porque les gusta mi trabajo. Otras, la revista me contrata porque quiere un retrato sexy o extraño del personaje en cuestión, y saben que yo puedo proporcionárselo”, explica. “No trato de explorar ningún tema en concreto más allá de tomar una foto interesante. Únicamente si el personaje es lo suficientemente atrevido, le sugiero que se desnude”.

Una propuesta ante la cual hay quien no pone ningún impedimento, como la exactriz de cine porno Sasha Grey –algo que no sorprende demasiado–, la polémica artista de la performance Marina Abramovic –sorprende aún menos–, o el cantante Marilyn Manson. Pero no todos los famosos están dispuestos a dejarse llevar al terreno preferido de Richard Kern: “Me encontraba en París para una exposición e Index Magazine me contactó para que fotografiara a Eva Green, que acababa de rodar Soñadores con Bernardo Bertolucci. Me dijeron que se pasaba todo la película desnuda, y me pidieron que hiciera algo sexy. Apenas sabía nada de ella, así que cometí el error de confundirla con el personaje de la película. Hice que una estilista trajera todo tipo de lencería y le pedí que posara en topless. Se ofendió inmediatamente. Jamás he vuelto a acudir a una sesión sin preparármela antes”.

Cine de la transgresión

Es precisamente en el cine, aunque experimental, donde Richard Kern inicia su carrera en los primeros años ochenta, tras mudarse a Nueva York y entrar en contacto con una escena del punk y la no wave en plena ebullición. Allí comienza a colaborar con bandas como Sonic Youth y músicos como Henry Rollins o Lydia Lunch. Esta última, comisaria de la exposición juntamente con Mario Martín Pareja, fue musa y protagonista de algunas de sus cintas más crudas, como The Right Side of My Brain (1984), Fingered (1986) o Submit To Me Now (1987), títulos fundacionales de un movimiento de culto que se bautizó como Cine de la Transgresión.

De joven, estaba furioso y buscaba la confrontación. Era una forma de compensar mi sentimiento de impotencia

La filmografía de Kern propone un descenso a lo más oscuro de la psique, un arte con una estética sórdida que refleja emociones extremas. Tomando elementos del cine en el límite de lo pornográfico de Russ Meyer y de la poética del camp y la perversión de John Waters, las obras breves pero intensas de Kern se sumergen en las manifestaciones que surgen de la colisión del amor, el sexo, la violencia y la juventud. “Te olvidas del sentido del humor”, corrige Kern. “Cuando comencé a hacer películas en lo único en que pensaba era en confundir al espectador y de alguna manera alterar su manera de pensar. Reconozco que de joven estaba furioso y buscaba la confrontación, pero ahora me doy cuenta de que ese comportamiento era una forma de compensar mis propios sentimientos de insignificancia e impotencia”, continúa.

Apenas porno

Durante los noventa, Kern fue desarrollando su personal estilo para el retrato y los desnudos, trabajando la belleza natural del cuerpo femenino en diversas publicaciones de softcore como Barelly Legal o Juggs, hasta ir construyendo una estética propia sin afectación ni romanticismos, con luz natural y localizaciones realistas, a la que se sumarían reconocidos fotógrafos como Terry Richardson, Juergen Teller o los barceloneses Paco y Manolo. De ahí, a exponer en museos como el Whitney o el MoMA, más de 30 exposiciones en solitario en todo el mundo y publicar once libros, algunos de ellos en el prestigioso catálogo de arte contemporáneo de Taschen.

Con todo, Kern evita realizar valoraciones sobre su posición en el canon de la fotografía contemporánea y la definición de esa nueva estética; y después de más de treinta años de trayectoria en los márgenes, trata de encontrar nuevos estímulos sin abrazar el mainstream: “Con el tiempo, me resulta cada vez más difícil justificar mi interés por las chicas desnudas. Ahora, cuando trabajo trato de hacer algo que no se haya hecho antes. Mi interés hoy en día se centra en el rodaje de mi película Medicated y las fotos que la acompañan”, explica en referencia a la serie en construcción de retratos de jóvenes semidesnudas sosteniendo todo tipo de fármacos.

¿Siente Kern que, al mismo tiempo, el porno y la erótica han abandonado su estigma y son ampliamente accesibles, han perdido su capacidad de impactar? “Sí”, responde. ¿Y qué cree que se podría hacer al respecto? “No tengo ni idea, ni tampoco ningún interés en encontrar una solución a ese problema”.

Inauguración musical de lujo

Vinculado desde sus inicios con la escena musical experimental, Richard Kern ha continuado realizando videoclips y proyectos audiovisuales en colaboración con algunas de las bandas más desafiantes de la escena estadounidense, como Unsane, King Missile, Cop Shoot Cop, Marilyn Manson o Dentata. Su debut en esta disciplina fue la codirección del video Death Valley ‘69 para Sonic Youth en 1986, y su relación artística con Thurston Moore, cantante y guitarrista del mítico grupo neoyorquino, no ha cesado desde entonces. Con motivo de la inauguración de la muestra, se ha programado para el sábado 18 de enero un concierto en la propia sala La Térmica que, bajo el título Breaking Open The Head, reunirá sobre el escenario a un inaudito all star de músicos del underground formado por los mencionados Thurston Moore y Lydia Lunch, Weasel Walter, fundador de la banda de jazz de vanguardia The Flying Luttenbachers, y James Johnston, de Gallon Drunk. Esta misma formación ocasional recalará en el Espacio Fundación Telefónica (Madrid), el próximo domingo 19 de enero.

Puedes seguir ICON en Facebook, Twitter, Instagram,o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información