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EL ACENTO

El ‘bitcoin’ no es broma

La autoridad bancaria europea alerta contra la moneda virtual, pero no tuvo la misma precaución con productos financieros de alto riesgo

El ‘bitcoin’ no es broma

La autoridad bancaria europea (EBA) ha avisado a todos los ciudadanos que el bitcoin puede hacer pupa. Ojo a quien comercie con él.

El bitcoin es una moneda virtual que fue creada hace cinco años por una persona o grupo de personas de las que prácticamente nada se sabe. Es una moneda que no tiene detrás ni autoridad ni control. Durante estos cinco años la moneda ha circulado por Internet al igual que otras tantas monedas virtuales; sin embargo, en el último año el valor del bitcoin ha aumentado de 10 a 500 euros y su uso no es solo para comerciar por Internet, sino también para hacer compras en tiendas físicas, bares y hasta para pagar matrículas universitarias.

Más aún, empiezan a correr ideas para que se convierta en moneda de cambio de territorios físicos como la isla de Alderney en el canal de la Mancha o que la Universidad de Chipre aliente que su país —que sufrió un corralito con el euro en marzo— se convierta en un laboratorio europeo sobre el uso de esta moneda.

Aunque solo sea dentro del cibermundo, la popularización del bitcoin ha provocado la alerta de la EBA, lo que significa que el bitcoin no se puede tomar a broma. No tanto por el tono apocalíptico del documento dirigido al consumidor, sino por la sombra que empieza a cuestionar las prácticas bancarias tradicionales.

Curiosamente hace una semana que el Bank of America Merrill Lynch publicaba un extenso documento con un tono muy diferente, en donde destacaba los riesgos del bitcoin (su volatilidad, tanto vale un día 600 como 800 euros), pero también sus ventajas y beneficios. En ese mismo escrito, afirmaba que no creía en la posibilidad de que el bitcoin se convirtiera en refugio para el lavado de dinero. Al igual que la EBA, Bank of America reconoce que el bitcoin se puede robar, perder o falsificar, pero más fácil es que esto pase con moneda real.

El bitcoin es algo nuevo sí, y extraño, porque ni se ve ni se toca, pero llama la atención que la autoridad bancaria nada advirtiera al consumidor de preferentes o corralitos, de las prácticas piramidales o de los bancos que acuerdan especular con el Euribor. La moneda virtual, sí, es un riesgo; pero como la vida misma.

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