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Cartas al director

Arreglar el mundo exige girar derrama

Cuando una comunidad de propietarios detecta en su inmueble daños estructurales graves lo normal y coherente es que, para evitar su ruina, se convoque urgentemente junta extraordinaria de propietarios con objeto de aprobar las derramas necesarias para hacer los arreglos pertinentes en el edificio común.

Habiéndose detectado en nuestra casa común llamada planeta Tierra gravísimas patologías climáticas de origen humano que amenazan severamente su estabilidad, parecería lógico y coherente que la comunidad de Estados integrada en la ONU convocase también, cual comunidad de propietarios, junta extraordinaria de sus miembros para tomar las medidas pertinentes para garantizar la habitabilidad y seguridad del hogar común.

Desgraciadamente, ciertos miembros de esta comunidad internacional impiden la aprobación del ambicioso plan de descarbonización imprescindible para frenar el grave deterioro actual. Todo indica que su negativa a pagar su parte alícuota de “derrama extraordinaria” vía Protocolo de Kyoto o sistema análogo deriva de oscuros intereses provenientes de empresas ligadas a combustibles no menos oscuros. Desgraciadamente, tan absurda realidad nos conduce a un verdadero colapso planetario e incierto futuro.— Martí Gassiot.

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