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ENTREVISTA

“El camino era la recuperación de los valores originales del oficio”

El diseñador gráfico Óscar Germade explica las claves del relanzamiento de 'El País Semanal'

El diseñador gráfico Óscar Germade, autor del rediseño de El País Semanal, en su estudio de Barcelona. Ampliar foto
El diseñador gráfico Óscar Germade, autor del rediseño de El País Semanal, en su estudio de Barcelona.

El diseñador gráfico Óscar Germade (A Coruña, 1983) es el autor de la nueva cabecera de El País Semanal y del renovado aspecto estético de la revista. Formado en la escuela EINA de Barcelona, Germade trabajó en el estudio Gráfica hasta que se estableció por su cuenta en 2011. Ahora dirige el estudio Solo en Barcelona. En primavera EL PAÍS le encargó, junto a otros diseñadores, ideas para la nueva cabecera del suplemento.

Pregunta. ¿En qué consistía la propuesta de Solo para la cabecera?

Respuesta. Sugerimos un camino que nos parecía muy lógico: añadirle la palabra semanal a la cabecera de EL PAÍS, en la misma tipografía y tamaño. Suponía una vuelta a los orígenes, a la esencia del periodismo. Lo hicimos con un poco de miedo. Era una solución tan obvia, que casi parece poco trabajada y la gente siempre espera algo más sobrediseñado. Pero forma parte de tu ética profesional, ofrecer lo que realmente crees mejor y no lo que piensas que te dará el trabajo.

P. ¿Le sorprendió que fuera la cabecera elegida?

Se trata de recuperar la tradición y usarla de forma innovadora"

R. Un poco sí. A lo largo de la historia de la revista, se habían utilizado versiones parecidas, aunque con variaciones de tamaños. Sospechábamos que en 2013 la tendencia sería buscar algo más novedoso y rompedor. Pero en el punto en el que está la industria del periodismo, nos parecía que el camino adecuado era la recuperación de los valores originales del oficio.

P. Tras la cabecera, EL PAÍS le ofreció rediseñar la revista completa. ¿Qué fue lo primero que se planteó?

R. Poner en valor una profesión que hoy parece haberse desprestigiado un poco. Eso encajaba con la propuesta de cabecera: volver atrás para potenciar los contenidos, las firmas, los textos... Además había que dar más ritmo a la publicación y diferenciar más las tres partes que la componen: la primera es más corta y ágil; la segunda, espectacular y la tercera, dedicada al estilo.

P. ¿Cómo eligió la tipografía?

El vínculo de los lectores con 'El País Semanal' es muy emocional"

R. El primer objetivo era ganar más espacio en blanco en las páginas, pero sin perder cantidad de texto. No se podía ir a menos en los artículos, eso no era negociable. El segundo objetivo pasaba porque el resultado no fuera una ruptura total, que la revista fuera reconocible y familiar para el lector. Esos dos factores nos llevaron a Tiempos, una tipografía creada hace menos de dos años por el neozelandés Kris Sowersby. Está a medio camino entre Times, que era la original del diario, y Plantin, una fuente francesa y muy elegante pero que ocupa demasiado. Tiempos nos permitía resolver la ecuación de espacio, elegancia y periodismo. Está hecha para editorial, así que está preparada para grandes cantidades de texto y asegura una buena lectura. Además, tiene una versión para titular con resultados espectaculares.

P. ¿Qué otras fuentes se han utilizado?

R. Tiempos se combina con Founders Grotesk, del mismo diseñador. El País Semanal viene titulando en grotescas desde hace años, así que era una solución natural. Además, estas fuentes, que nacen a finales del S.XIX, entroncan con esa idea de mirar hacia atrás pero de una forma muy contemporánea. Se trata de recuperar elementos de la tradición para utilizarlos con innovación y sin nostalgia. Es la misma idea de la cabecera. La Clarendon también se utiliza como un elemento de navegación a lo largo de la revista, otro guiño a la identidad del diario.

P. ¿Cuál es su balance del trabajo realizado?

R. Ha sido fundamental la colaboración de la gente que trabaja en el estudio y la experiencia del equipo de diseño de El País Semanal, esencial para el éxito del proyecto. El balance es muy positivo. Creo entre todos hemos alcanzado un buen punto de encuentro. El vínculo que los lectores establecen con El País Semanal es muy emocional y directo. Es un tipo de relación que casi no existe con otras publicaciones. Los cambios que apliques en un producto así son muy delicados. Hay que respetar que la gente siga sintiendo la revista como la suya y las innovaciones deben ir encaminadas a mejorar la experiencia, no a transformarla. Creo que mantenemos todo lo importante de la revista, pero aportamos novedades interesantes. Hay pequeñas grandes aportaciones como las nuevas portadas, más conceptuales e impactantes.