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La productora de Michael Jackson retuerce el juicio

Su guardaespaldas asegura que ocho años antes ya estuvo a punto de morir por una sobredosis

Prince y Blanket Jackson hacen vida normal en Los Ángeles. Ampliar foto
Prince y Blanket Jackson hacen vida normal en Los Ángeles. Cordon Press

El juicio contra la promotora de conciertos AEG que organizó la que hubiera sido la última gira de Michael Jackson prometía desde su comienzo que las cosas se pondrían feas. Y cuando cumple 15 semanas, los trapos sucios no dejan de salir. El último vio la luz cuando uno de los jefes de seguridad del rey del pop aseguró que Jackson ya había sufrido una sobredosis delante de sus hijos. El expolicía Michael La Perruque testificó delante del jurado que en 2001 el cantante colapsó por culpa de una sobredosis mientras estaba con su familia en un hotel de Disney World, en Florida (EEUU). Jackson cayó como muerto delante de sus hijos Prince y Paris, que entonces tenían cuatro y tres años, respectivamente, indicó el mismo testimonio. La Perruque dijo que lo mantuvo con respiración boca a boca hasta la llegada de los paramédicos, que consiguieron estabilizarlo.

Las palabras de La Perruque pretenden demostrar que Michael Jackson era un adicto con problemas antes de su muerte por sobredosis de diferentes medicamentos, incluido un potente anestésico, el 25 de junio de 2009. Una muerte que también acaeció a la vista de Prince y Paris mientras la familia estaba en su casa de Los Ángeles. Esta es la estrategia de los abogados defensores de AEG en la demanda millonaria que Katherine Jackson y los hijos del cantante han presentado contra la promotora. AEG no solo quiere declinar toda responsabilidad sobre la muerte de Jackson sino representar al fallecido como un adicto con problemas económicos.

Según el testimonio del guardaespaldas, Jackson llegó a requerir su presencia más de 30 veces en una sola noche, veladas en las que el cantante se sentía solo y quería hablar con alguien aunque su voz era ininteligible, víctima probablemente del alcohol que ingería, añadió La Perruque. Sin embargo, dijo que nunca encontró medicamentos en su poder.

El juicio, que se espera pueda prolongarse hasta septiembre, solicita el pago de alrededor de 1.200 millones de euros en concepto de daños o perjuicios por la muerte del intérprete, cifra que la familia Jackson asegura que el cantante habría ganado en esta la de haber estado con vida.

Ante la larga duración del proceso, los hijos del cantante intentan mantener un cierto aire de normalidad en sus vidas. Paris fue dada de alta hace unas semanas del hospital de UCLA donde se encontraba tras su intento de suicidio e ingresó en otro centro para tratar su depresión. Su hermano Prince, de 16 años, pasea con frecuencia con su novia, la princesa kuwaití Remi Alfalah, por las calles de Los Ángeles y hace poco se sacó el carné de conducir. De hecho, ya tuvo su primer encontronazo con la policía de tráfico. A finales de julio, estrenaba furgoneta con su hermano Blanket y un agente les llamó la atención por circular con las luces antinieblas. Por suerte, los dejó ir sin pasarle a Prince su primera multa.