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Malaui se divorcia de Madonna

El Gobierno la tacha de diva y de presumir de su solidaridad: "Tranquila, podemos vivir sin tu ayuda"

La cantante tiene dos hijos adoptados en este país

Madonna y sus dos hijos adoptados en Malaui, David Banda y Mercy James, el pasado 2 de abril en el país africano. Ampliar foto
Madonna y sus dos hijos adoptados en Malaui, David Banda y Mercy James, el pasado 2 de abril en el país africano. AFP

El último viaje a Malaui no le ha salido redondo a Madonna. La reina del pop llegó acompañada de sus cuatro hijos en medio de una expectación mediática habitual, pero se fue casi por la puerta de atrás. La visita podría acabar con la relación que mantiene con este pequeño país africano porque las autoridades locales la han puesto de vuelta y media, acusándola de ir por la vida como una estrella y presumir demasiado de ayudar a los más necesitados. No es la primera vez que cargan contra ella porque, hace justo un año, el presidente la criticó porque había dejado de invertir en el desarrollo de escuelas.

La nueva polémica pone más leña al fuego a una relación tensa y ha surgido una vez la estrella estadounidense abandonó el país, en el que adoptó a dos de sus hijos. La presidencia emitió un comunicado en el que revelaba que Madonna había reclamado un trato especial en el aeropuerto y que al no ser recibida por el jefe del Estado montó en cólera. “Madonna pidió conocer al presidente y creía que Malaui debía abandonarlo todo, sacar una alfombra roja y lanzar salvas en su honor”, asegura la nota oficial que advierte a la cantante que aunque sea una personalidad internacional no tiene por qué recibir “tratamiento de Estado”. Además, han añadido en tono irónico: "Tranquila Madonna, podremos vivir sin tu ayuda".

Madonna no ha tardado en responder a esas hirientes palabras, que atribuye a que el Gobierno se ha puesto de parte de Anjimile Mtila Oponyo, la hermana del presidente, que trabajó en una de las organizaciones de la cantante hasta que recientemente fue despedida.

La artista se ha declarado “triste” porque el presidente, Joyce Banda, “lance mentiras” sobre los frutos que está dando su trabajo en Malaui y sobre cómo se comportó. En un comunicado tilda las acusaciones de “ridículas” y niega que pidiera saltarse una cola en el aeropuerto local ni que reclamase un trato VIP. Con todo, se ha mantenido fiel a su cooperación con Malaui y ha afirmado que continuará con su trabajo en Raising Malawi. La organización se había comprometido a invertir 11,5 millones de euros en un internado para 500 niñas, pero se unió a otra ONG y las dos entidades han informado de que en 2012 construyeron 10 escuelas.

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