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Travolta evita ir a juicio por el acoso sexual a un empleado de cruceros

Un juez federal determina que si el actor no llega a un acuerdo antes con el trabajador que le acusó, la demanda deberá resolverse en un tribunal

John Travolta.
John Travolta. EFE

John Travolta ha llegado a un acuerdo para evitar que una de las varias acusaciones por acoso sexual que se vertieron contra él el pasado mes de mayo –la única que no procedía de un demandante anónimo-, acabe en los tribunales. El diario The Daily News publicaba ayer en su web que Fabian Zandi ha decidido retirar la demanda por acoso sexual que interpuso contra el actor, tras llegar a un acuerdo con sus abogados. El protagonista de Grease se ha evitado la incómoda publicidad que le hubiera generado sentarse en un banquillo para defender su honor.

El 10 de mayo de 2012, Zandi, trabajador de la línea de cruceros Royal Caribbean, se sumó a las acusaciones por acoso sexual contra Travolta que cinco días antes habían interpuesto, respectivamente, dos masajistas que no revelaron sus nombres. A diferencia de los masajistas anónimos, Zandi no tuvo reparos en reconocer personalmente que durante un viaje en 2009, el actor se abalanzó sobre él desnudo y le pidió que le diera un masaje.

“Travolta tenía algo en el cuello. Pensé que era una pelusa y cuando me acerqué para quitársela, él se desprendió de su abrigo, no llevaba más ropa encima, me abrazó y me ofreció 12.000 dólares para que le diera un masaje”, contó Zanzi en declaraciones recogidas por la web de la cadena ABC. Zanzi estaba al cargo de los pasajeros VIP del crucero y cuando denunció el incidente a la dirección, ésta le obligó a permanecer encerrado en su camarote durante el resto del viaje y, más adelante, lo despidió.

Zanzi ha denunciado a Travolta por agresión y por haberle infligido graves daños emocionales. El actor siempre ha negado las acusaciones de Zanzi y la de los otros dos masajistas que aseguraron que la estrella de Hollywood se había masturbado frente a ellos en sendos hoteles de California y Arizona, además de pedirles ”favores sexuales.

Hasta ahora, los abogados del actor habían tratado de resolver la demanda a través del proceso de arbitraje, alegando que, de acuerdo con la normativa de la línea de cruceros, los problemas entre la tripulación y los pasajeros se dirimen en ese tipo de procedimiento. El juez no les ha dado la razón. Habrá que ver si Travolta accede a escuchar el incidente de la pelusa en el cuello desde el banquillo de los acusados o si prefiere pagar para no oírlas más.