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Dolce y Gabbana serán finalmente juzgados por evasión fiscal

Un tribunal de Milán ve indicios de delito en la gestión de los diseñadores, que se enfrentan a una pena de hasta cinco años de cárcel

Dolce y Gabbana, los diseñadores italianos. CORDON

Una juez italiana rechazó ayer la declaración presentada por el abogado de Dolce & Gabbana para intentar suspender el juicio a los diseñadores por presunta evasión de impuestos. El letrado Massimo di Noia alegaba irregularidades procesales. A pesar de que un tribunal de Milán les declarara en 2011 absueltos de todos los cargos por no hallar pruebas suficientes, la absolución fue revocada más tarde. El Tribunal de Casación (el equivalente al Supremo español), presidido por Antonella Brambilla, sentenció ayer que el juicio seguirá adelante y fijó la próxima audiencia para el 30 de enero.

La acusación sostiene que los diseñadores falsearon su declaración de la renta para evitar que cada uno de ellos pagara al Estado 416,8 millones de euros. Al saberse acusados, Stefano Gabbana, muy activo en las redes sociales, se desahogó en Twitter: “Ladrones!!!!!! No saben cómo hacer para quitarnos el dinero. Es verdad lo que se dice de que en Italia hacen lo que quieren a su gusto”. Y añadió: “Quizá sería mejor marcharse de este país”. En otro mensaje aseguró que sentía lástima por los 5.000 trabajadores de su empresa. Sus palabras provocaron una encendida polémica en la red.

La fiscal Laura Pedio alegó que el dúo vendió la firma Dolce & Gabbana a una sociedad que creó en Luxemburgo en 2004 con el fin de evitar el pago de impuestos en Italia, donde las tasas son de las más altas del mundo. “Todo el mundo sabe que no hemos hecho nada”, dijo Gabbana cuando el tribunal de Milán ordenó la apertura de juicio. Otras seis personas, incluyendo un asesor fiscal, también están acusadas por este caso. Si los diseñadores son declarados culpables, se enfrentan a una pena de hasta cinco años de prisión.

En casos similares en los que famosos han sido llevados a los tribunales por fraude fiscal, al final se ha llegado a acuerdos para evitar largos procesos y cuantiosas multas. En 2000, el fallecido tenor Luciano Pavarotti pagó 12 millones en impuestos atrasados tras una disputa judicial que duró cuatro años.

El futbolista Diego Maradona debe unos 38 millones de euros en impuestos a las autoridades italianas. Mientras que el excampeón mundial de MotoGP Valentino Rossi acordó pagar 51 millones a la agencia tributaria de Italia en 2008 después de otro litigio.