Los riesgos de volar
LLegué de viaje el 30 de agosto con Ryanair, y mi sorpresa fue grande al ver que estaba destrozada mi maleta. Literalmente rota y apunto de salirse las cosas. Al ir a poner una reclamación, me entero que no dan al viajero el documento pertinente y tampoco hay responsable a quien protestar pues, según parece, todos los trabajadores de Ryanair están en Irlanda y aquí solo hay empresas subcontratadas.
AENA exige que se pueda poner una reclamación como parte del derecho del viajero, pero Ryanair considera que puede estar por encima de la ley por normativa interna de su compañía. Desde luego, no voy a volver a coger un avión con ellos. Pero, más allá de la pataleta ¿qué hace al respecto el Ministerio para que las aerolíneas cumplan con sus obligaciones? La chica que me atendió me comentó que, en agosto, había habido más de 200 reclamaciones. Perfecto, así podremos seguir. Yo, mientras tanto, me gastaré 50 euros en una maleta nueva.— Lucía Ferreiro Prado.


























































