La niña de Rajoy
El 12-M, desde Alemania me acordé de la niña de Rajoy. No sé si recuerdan que su niña tenía una vivienda, la mejor educación, unos padres con trabajo, sabía idiomas y se sentía orgullosa de España. A ver si me la presenta, me gustaría preguntarle si fue el sábado a las plazas a manifestarse, ya que, a lo mejor, sus padres están en paro o mañana los desalojan de su casa porque no tienen dinero para la hipoteca o bien no puede pagar el año que viene la matrícula de la universidad. Mi idea era volver a España el año que viene a estudiar un máster, pero la educación ahora es para ricos, así es que buscaré trabajo, como ya hicieron mis abuelos en su día, en este país lleno de españoles indignados como los que estaban el sábado en las plazas. Discúlpeme, señor Rajoy, pero ¡qué mal lo está haciendo!— Paula Martínez Palomino.


























































