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EL ACENTO

Política y negocios

Ramón Bagó ocupaba cargos importantes en organismos que contrataban a su vez los servicios de su propia empresa

Ramon Bagó (Calella, 1934) puede muy bien catalogarse como el prototipo de empresario emprendedor. Por ello recibió la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat catalana en 2001. Que tiene una gran capacidad de iniciativa lo acredita el hecho de que, sin contar con un capital familiar previo, ha levantado un holding en el sector turístico y de la restauración, el grupo Serhs, de 64 empresas y 2.600 empleados.

La Oficina Antifraude de Cataluña acaba de poner, sin embargo, cierta sordina a la hasta ahora considerada una trayectoria de éxito incuestionable al abrir una investigación sobre el empresario en cuestión. Lo hizo a raíz de las informaciones de este diario, que han desvelado que las empresas de Bagó se han beneficiado desde 1994 de contratos por valor de 50,8 millones de euros en servicios de cocina y restauración en hospitales y residencias financiadas con fondos públicos. El dato no sería relevante si no fuera porque muchos de esos contratos se hicieron sin concurso público y Bagó formaba parte del organismo que los decidía.

Si se tiene en cuenta que Ramon Bagó ha ocupado importantes cargos en las entidades que decidían la contratación de los servicios de su holding, sus méritos quedan empañados. Su caso no es muy distinto de otros investigados también por la Oficina Antifraude. De lo conocido hasta ahora se deduce que lo que se ha considerado un modelo de iniciativa se basa en algunos casos en una muy provechosa relación de promiscuidad entre la política y los negocios.

Bagó fue alcalde de Calella por CiU durante tres mandatos y director general de Turismo entre 1980 y 1984 en el Gobierno de Jordi Pujol. Luego pasó a ocupar diversos cargos, como el de presidente en el Consorcio de Salud y Social de Cataluña, una entidad que se dedica a gestionar centros sociosanitarios concertados por la Generalitat y que se financian con fondos públicos. Ese organismo de gestión concedió a las empresas de Bagó importantes contratos. En Badalona, Serhs acaparó desde 1994 contratos públicos por 23,5 millones de euros, más de la mitad sin concurso. De ello se deduce que la mejor forma de ser emprendedor no es arriesgar un capital en nuevos e inciertos proyectos, sino asegurarse un puesto en las mesas públicas de contratación.

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