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Ortega Cano es ingresado de urgencia

Los médicos suspenden la operación prevista para el miércoles debido a la fuerte virulencia de un herpes zóster que afecta al torero retirado.- Uno de los dos testigos citados hoy declara que Ortega no iba a más de 90 km/h

El torero retirado José Ortega Cano abandona los juzgados de Sevilla el viernes 9 de septiembre tras declarar como imputado
El torero retirado José Ortega Cano abandona los juzgados de Sevilla el viernes 9 de septiembre tras declarar como imputado ALEJANDRO RUESGA

En una nueva jornada de declaraciones de testigos en la instrucción judicial en la que está imputado Ortega Cano, tras el accidente en el que falleció un vecino de la localidad sevillana de Castilblanco de los Arroyos, el torero retirado fue ingresado de urgencia en el hospital Virgen Macarena de Sevilla por los virulentos síntomas de un herpes zóster que le afecta en sus extremidades inferiores, barbilla y espalda.

Se trata de una infección que afecta principalmente cuando el sistema inmunológico del paciente está debilitado y, según los médicos que atienden a Ortega Cano, puede deberse al episodio de estrés que vivió el viernes pasado, cuando declaró por primera vez ante el juez. Los facultativos se han visto obligados a suspender la operación de reconstrucción de colon que estaba prevista para el próximo miércoles. El matador estará ingresado como mínimo dos días, informa Javier Martín-Arroyo.

Hoy han declarado dos testigos en la instrucción judicial, que vieron tanto el siniestro como al imputado invadiendo el carril contrario en una zona en la que estaba prohibido adelantar (marcada con línea continua). Ortega juró por sus hijos que ni iba bebido ni sobrepasó la velocidad permitida. Tras las declaraciones, el abogado del torero, Enrique Trebolle, ha cuestionado los informes de la Guardia Civil que indicaban exceso de velocidad del vehículo que conducía el diestro. Trebolle ha confirmado a los periodistas en las puertas del juzgado, que el testigo que circulaba detrás de de Carlos Parra, fallecido en la colisión, el pasado 28 de mayo, ha sido contundente al afirmar al juez que ambos llevaban una velocidad de entre 80 y 90 kilómetros por hora, informa Efe.

Esto contradice el informe de la Guardia Civil que fijaba la velocidad de la víctima en 50 kilómetros hora y la del torero en 125, por encima de los 90 autorizados en la carretera donde ocurrió el siniestro. El testigo también ha afirmado que Ortega Cano llevaba puestas las luces largas y que invadió el carril contrario.

El segundo de los testigos llamados a declarar en el juzgado de Instrucción número 9 ha ratificado lo que dijo al servicio de Emergencias 112 en los minutos previos al accidente: que un vehículo al que identifica "sin ninguna duda" como el conducido por Ortega Cano le había adelantado, a él y a una furgoneta blanca, a una velocidad "excesiva" saltándose para ello la línea continua e invadiendo el carril contrario en una curva situada a unos cinco kilómetros del lugar del siniestro, informa EP.

Las declaraciones de hoy se suman a otras dos que se hicieron el pasado mes de julio, cuando dos jóvenes ratificaron ante el juez que llamaron al servicio de Emergencias 112 en los minutos previos al accidente para alertar sobre la "incorrecta" y "temeraria" conducción de Ortega Cano minutos antes del siniestro. En su declaración, la pareja relató que circulaba en un vehículo delante del torero hasta que este les adelantó en un paso de peatones con badén en el núcleo urbano de Burguillos, y que fue ella la que llamó al 112 para denunciar los hechos y dar cuenta de la matrícula "íntegra" del vehículo.

Tras el adelantamiento, según su relato, Ortega Cano circuló por el carril contrario "más de 100 metros" dentro del casco urbano y después se reincorporó a su carril hasta que en una curva sin visibilidad volvió a invadir el carril contrario. Además, según su declaración, Ortega "se pegaba y despegaba a los vehículos" que iban por delante suya.

Ortega defiende que no bebió

El torero tuvo la oportunidad de presentar su versión de los hechos el pasado viernes, cuando acudió al juzgado, en silla de ruedas y acompañado por su hijo, para explicar que ni sobrepasaba la velocidad permitida ni había bebido el día del accidente. "Simplemente probé una copa de cava que me ofrecieron, en concreto la dependienta del Hotel La Hospedería (...) Me limité a degustar la copa de cava, y si hubiera tomado más allá de mojarme los labios, lo diría (...) No tomé nada de alcohol en todo el día. (...) En absoluto tomé alcohol antes de la conducción", dijo el torero ante el juez. "Me tomé menos de media copa de cava y me marché en seguida. Es muy poca cantidad y no creo que me perjudique con el medicamento que tomo". Sin embargo, según los datos que se han ido conociendo del sumario, el análisis de sangre efectuado al diestro por el Instituto Nacional de Toxicología dio un resultado de 1,26 gramos de alcohol cuando el límite máximo es de 0,5 gramos.

En cuanto a la velocidad a la que conducía cuando ocurrió el siniestro, entre 80 y 90 kilómetros por hora según él, 125 km/h según la Guardia Civil, dijo el viernes: "No iba lanzado". Para explicar el accidente, causado supuestamente porque el diestro invadió el carril contrario, alegó: "Segundos antes del siniestro tuvo que ocurrirme algo, como un vahído o un mareo". "Me encuentro en tratamiento médico por arritmia desde el fallecimiento de mi esposa", argumentó el torero.