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La nueva izquierda 'abertzale'

Sortu se presenta como un partido democrático pero no pide la disolución de ETA

Cinco miembros de Sortu, junto a dos abogados, han registrado los estatutos del partido en el Ministerio del Interior - El departamento que dirige Rubalcaba remitirá el texto a los tribunales para que decidan si el partido puede concurrir a las elecciones del 22-M

Los miembros de Sortu enseñan el papel donde se acredita que han presentado los estatutos del partido en el Ministerio del Interior.
Los miembros de Sortu enseñan el papel donde se acredita que han presentado los estatutos del partido en el Ministerio del Interior. SAMUEL SÁNCHEZ

Arropados por un dirigente del Sinn Fein, el partido independentista irlandés que fue durante años el brazo político de la banda terrorista IRA, y acompañados de un abogado británico, los cinco representantes de Sortu, entre ellos el catedrático de la Universidad del País Vasco, Iñaki Zabaleta, han leído un manifiesto después de la presentación de sus estatutos esta mañana en el Ministerio del Interior. Zabaleta ha destacado que son un partido basado "en los principios democráticos", pero el catedrático y miembro de Sortu ha evitado contestar a la pregunta de si el nuevo partido pedirá la disolución de la banda terrorista ETA.

"No somos continuidad de nada, nadie fagocitará este partido para utilizarlo con principios y actuaciones distintas a lo que establecen sus estatutos", ha leído el catedrático de la Universidad del País Vasco en el Club de Amigos de la UNESCO, haciendo referencia al rechazo que han proclamado a todo tipo de violencia y al compromiso de la formación en trabajar "exclusivamente a través de las vías políticas". El portavoz de la nueva formación ha añadido que serán "los garantes de los principios establecidos" en los estatutos y por ello piden al Gobierno Español y los tribunales que "miren en interés de la Justicia" y permitan a Sortu presentarse a las elecciones municipales y forales del próximo mes de mayo.

No estaba previsto que hubiera turno de preguntas, pero Zabaleta ha acabado aceptando algunas. ¿Va a pedir Sortu la disolución de ETA? ¿Van a reunirse con las víctimas? ¿Su rechazo a la violencia incluye los atentados terroristas del pasado o solo los del futuro?, quisieron saber los periodistas. Zabaleta, sin experiencia política y con un evidente nerviosismo, contestó que no era el momento de referirse a esas cuestiones e insistió en su rechazo a la violencia, de todo tipo de violencia incluida la de ETA, en que Sortu significa "una ruptura total y completa con el pasado", y en su independencia de la banda terrorista.

"La confianza crece, se crea y se gana", admitió ante la pregunta de por qué tendría que fiarse la sociedad de que la izquierda abertzale realmente ha cambiado sus planteamientos. Respondió a los periodistas sin salirse un ápice del guión que llevaba preparado, un texto que repetía las ideas que el lunes ya habían explicado en Bilbao Rufi Etxeberria y el abogado Iñigo Iruin, y pidió al Gobierno y a la judicatura que actúen "en interés de la justicia" y los dejen presentarse a las elecciones.

Zabaleta ha estado acompañado en la rueda de prensa por cuatro representantes de Sortu, -Maider Etxebarria, Xabier Artola, Rakel Jausoro y Karmele Agirregabiria- por el dirigente del Sinn Fein Alex Maskey, y por el abogado británico Bil Bowring, que hicieron referencia al proceso de paz norirlandés y pidieron al Gobierno español que no deje pasar esta "oportunidad". Preguntado sobre la necesidad o no de que Sortu pida la disolución de ETA y reniegue de forma más explícita de los actos terroristas de los últimos 30 años, Bowring ha declarado a este diario que "es importante ver a la nueva formación como un paso al que seguirán otros". "Pero es sin duda un paso crucial en la buena dirección que era impensable hasta hace poco tiempo", ha opinado. "Por eso he venido a apoyarlo".

Antes de la comparecencia, sobre las once de la mañana, los cinco representantes de Sortu habían acudido al Ministerio del Interior junto a Maskey y Bowring para presentar los estatutos de la nueva formación en el registro. A la salida posaron ante los medios sonrientes y con la hoja sellada sin hacer ningún tipo de declaración antes de dirigirse para leer su manifiesto al Club de Amigos de la Unesco, una asociación con sede en la plaza de Tirso de Molina que suele acoger actos de movimientos sociales de izquierdas y que ha sido usado en un par de ocasiones por la izquierda abertzale. La sala estaba abarrotada.

Una vez recibidos los estatutos del nuevo partido, el Ministerio del Interior los remitirá a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado para que sean finalmente los tribunales (una sala especial del Supremo y el Constitucional) los que decidan sobre la legalidad de Sortu y su presencia o no en las próximas elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo. La nueva formación se presentó el lunes en el palacio Euskalduna de Bilbao entre una gran expectación sobre el grado de distanciamiento que los abertzales iban a tomar respecto a ETA. En el acto, Rufi Etxeberría e Iñigo Iruin explicitaron, al igual que se ha hecho esta mañana en Madrid, el rechazo a cualquier tipo de violencia, "incluida la de ETA".

"La intensidad del rechazo a toda violencia y sus instrumentos que se recoge en los estatutos, exteriorizado, sin equívocos ni circunloquios respecto de la organización ETA, ha de bastar para desvanecer cualquier presunción de connivencia con ella o con organizaciones ilegalizadas, que pudiera reprocharse al nuevo partido", dijo Iruin, abogado de la izquierda abertzale.

Ayer, Sortu eligió rostros anónimos para la presentación de su imagen en Bilbao en un acto en el que no se aceptaron preguntas. Karmele Agirregabiria, directora de un euskaltegi (centro de enseñanza de euskera) municipal ofició de portavoz en euskera, mientras que en castellano lo hizo Iñaki Zabaleta, catedrático en la Universidad del País Vasco. Ambos han estado presentes hoy en Madrid.

La reacción al surgimiento de Sortu, ha sido de cautela, en el mejor de los casos, entre los partidos. "Hay que esperar", se ha limitado a responder esta mañana el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ante las preguntas de los periodistas sobre si la nueva formación realmente supone un cambio significativo.