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Sindicatos y Gobierno se encierran el fin de semana para evitar otra huelga general

El retraso de la edad de jubilación se erige como principal escollo del acuerdo.- Las reuniones comienzan esta tarde y las centrales decidirán el lunes si impulsan nuevas movilizaciones

Ha llegado el momento decisivo. Sindicatos y Gobierno sabrán este fin de semana si hay posibilidad de acercar posturas sobre la reforma de las pensiones. Hoy, ya entrada la tarde, empieza una reunión, que continuará mañana, según apuntan varias fuentes de la negociación. Si entre el viernes y el sábado ambas partes constatan que hay posibilidad de acuerdo -las citas han sido definidas por algún asistente como "exploratorias"-, es probable que las negociaciones prosigan hasta que el Ejecutivo defina el proyecto de ley para reformar el sistema de pensiones, que tiene previsto presentar el 28 de enero. Si por el contrario el resultado es negativo, la posibilidad de que las centrales de trabajadores convoquen la segunda huelga general cobrará fuerza; o cuando menos, se avecinará un invierno muy caliente.

Si no se acercan las posturas, cobrará fuerza la opción de otra huelga general

A la reunión acudirán los equipos negociadores de la UGT y Comisiones Obreras, liderados por sus secretarios generales, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo. Por parte del Gobierno, la delegación estará encabezada por el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez. Además de las pensiones, el punto principal, sobre la mesa también hay otros asuntos: el desarrollo de la reforma laboral, la concreción del despido objetivo (20 días por año trabajado), la reforma de las políticas activas, los cambios en la negociación colectiva y un amplio listado de temas pendientes de la agenda de reformas del Gobierno hasta marzo.

No será este el primer encuentro -ni el primer contacto- que tienen las centrales y el ministerio de Trabajo desde que los líderes sindicales se reunieron el pasado 19 de diciembre con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y con Gómez en La Moncloa. Entonces se dieron 15 días para saber si podían acercar posiciones en todos los temas que los separan. Y ese plazo acaba ahora. En estas semanas se ha celebrado algún encuentro discreto más, en los que no ha estado el presidente pero sí el titular de Trabajo.

El Gobierno sigue empeñado en retrasar la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años. La negativa del Pacto de Toledo a avalar sus intenciones no le ha disuadido. El propio Zapatero lo ratificó la semana pasada, e incluso habló de un periodo transitorio entre 2013 y 2027 en el que se iría elevando la edad legal a razón de mes y medio por año. Los sindicatos, por su parte, rechazan de plano el retraso. Sobre ese punto han marcado su línea roja en esta negociación.

Así, viendo las posturas de unos y otros, el acercamiento se presume complicado. No obstante, el Gobierno tratará de atraerse a los representantes de los trabajadores ofreciéndoles flexibilidad. Para ello puede proponer que se amplíe más el periodo de transición para llegar a los 67 años. Tras anunciar Zapatero que esta edad se alcanzaría en 2027, desde Trabajo insistían en que la negociación con los sindicatos podía atrasar ese límite. Otro puntos en discusión son el establecimiento de un abanico de profesiones (las de especial peligrosidad o insalubres) en las que se pueda dar la jubilación anticipada, y la habilitación del retiro a los 65 años a los trabajadores con carreras de cotización larga.

Tampoco parten la UGT y CC OO de posiciones cercanas al Gobierno en el desarrollo de la reforma laboral. Y en estos días ha habido algún episodio que ha enturbiado aún más sus ya gélidas relaciones. Por ejemplo, no cayó nada bien entre los sindicatos que el Ejecutivo aprobara de forma aislada de la reforma de las políticas activas de empleo el decreto que regula las agencias privadas de colocación.

No falta entre los negociadores quien se muestra esperanzado sobre el resultado. "Lo deseable de estos encuentros es el compromiso de continuar hablando", comentaba ayer uno de los convocados a la cita. Es decir, confía en poder limar asperezas este fin de semana y seguir negociando el vasto abanico de reformas pendientes para este trimestre.

A pesar de estas palabras, la UGT y CC OO celebran el lunes y el martes, respectivamente, reuniones de sus máximos órganos directicos. Allí, si no hay un "compromiso de continuar hablando", lo más probable es que la huelga general sea una de las opciones que se barajen con mayor fuerza.

Los temas que dificultan el entendimiento

- Reforma de pensiones. El Gobierno quiere retrasar la edad legal de jubilación hasta los 67 años. Los sindicatos se oponen. El Ministerio de Trabajo ofrece aplicar la medida en un plazo amplio y crear excepciones para quienes tengan carreras largas de jubilación o desempeñen tareas penosas.

- Negociación colectiva. La reforma laboral pone el límite del 19 de marzo para que sindicatos y empresarios pacten los cambios en la negociación colectiva. Uno de los puntos que quiere tocar el Ejecutivo es la vigencia de los convenios una vez concluido su plazo.

- Reforma laboral. Los sindicatos exigen la marcha atrás en la reforma laboral. Esta semana tanto UGT como CC OO han reclamado de nuevo la rectificación.

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