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Uno de los detenidos estaba a punto de viajar a Venezuela

Eneko Compains había logrado que una fundación de Valencia le seleccionara para desarrollar un jurídico en el país iberoamericano

Eneko Compains Silva (Pamplona, 1981) estaba a punto de viajar a Venezuela. Ayer, el detenido por pertenecer a la cúpula de Ekin estuvo en Valencia. Viajó desde Pamplona en autobús. Llegó a media tarde. Tenía una reunión importante. Había conseguido ser elegido por la Fundación Centro de Estudios Político Sociales (CEPS) para ir a trabajar como jurista a Venezuela. Compains tiene antecedentes por pertenencia a un comando Y de ETA junto a sus dos hermanos trillizos.

El detenido tenía su primera entrevista personal y debía recoger la carta que le llevaría con su contacto en el país iberoamericano. La relación con la fundación empezó hace más o menos un año. Su coartada, una especialidad en Derecho Constitucional en la Universidad de Navarra, donde dijo preparar una tesis precisamente sobre el proceso constitucional del país que preside Hugo Chávez.

Es socio, paga su cuota y hasta ayer el contacto entre la fundación y él había sido por teléfono y correo electrónico. Hace unos meses, concursó para participar en el programa de colaboración que desarrolla la fundación con Bolivia; pero no logró pasar el corte. Poco después, apareció la posibilidad de ir a Venezuela. Y lo intentó. Cuando le comunicaron que había sido elegido, dijo que antes de dar una respuesta debía consultarlo con su director de tesis. Finalmente, aceptó.

Ayer, en la sede de la fundación, en el centro histórico de Valencia, Eneko Compains se reunió con las personas responsables del proyecto a desarrollar en Venezuela (de colaboración para la formación jurídica). Más de tres horas duró el encuentro. Después, cenó en un céntrico y típico restaurante, y a medianoche cogió el autobús en el que sería detenido de madrugada en la localidad zaragozana de Cariñena.

La Fundación CEPS, en su página web, se define como "una organización política no partidaria dedicada a la producción de pensamiento crítico y al trabajo cultural e intelectual para fomentar consensos de izquierdas". Su compromiso, afirma el mismo texto, "está presidido por nuestras aspiraciones por la democracia y el socialismo, como tensiones siempre abiertas hacia la emancipación social, para construir formas de convivencia en libertad e igualdad".

Dicha fundación colabora con América Latina desde hace más de una década "proveyendo consultoría política, jurídica y económica a fuerzas y gobiernos progresistas en la región", precisa la presentación que se puede leer en Internet. Y, entre sus cooperaciones, las realizadas "como técnicos en el diseño de políticas públicas (procesos constituyentes así como en materia legislativa, planes de

desarrollo y gestión pública) en Venezuela, Ecuador, Bolivia, El Salvador y Paraguay.