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Protestas en Italia y Alemania contra los recortes

Unos 30.000 alemanes se manifiestan en Berlín y Stuttgart.- La canciller asegura que el paquete de ajustes y reformas es "equilibrado y necesario"

Italia y Alemania han vivido hoy una jornada de protestas contra los planes de ajuste lanzados por sus respectivos gobiernos. El Gobierno italiano dio luz verde el 25 de mayo a corrección de los presupuestos del Estado por un valor de 24.000 millones, repartidos a partes iguales entre 2011 y 2012. En contra se han manifestado varios miles de personas en Roma porque a su juicio las medidas "frenan el desarrollo" y las pagan principalmente "trabajadores y jubilados".

Así se ha expresado el secretario general del sindicato convocante de la protesta, Confederación General Italiana del Trabajo, Guglielmo Epifani, quien ha asegurado además que "hay un bloque social a quien nadie pregunta qué se puede hacer para apoyar el saneamiento de las cuentas del país" . "Nadie ha hecho la reforma como en Italia. Este plan no es justo, no hace nada para la reforma, el desarrollo y el empleo", mientras que en Europa se ha hecho "un llamamiento a todos los ciudadanos a sacrificarse y no sólo los trabajadores", ha añado Epifani.

Merkel defiende su plan

Por su parte, decenas de miles de manifestantes han desfilado por las calles de Berlín y Stuttgart, en protesta por el plan de ajuste alemán del Gobierno de Angela Merkel, el más drástico paquete de ahorro en Alemania desde el fin de la II Guerra Mundial. En Berlín, unas 20.000 personas han marchado por el centro de la capital, convocados por partidos de la oposición parlamentaria, sindicatos y organizaciones cívicas, entre los que se ha mezclado un abultado grupo del llamado bloque negro o izquierda radical.

En Stuttgart (sur del país), el número de manifestantes fue algo menor, unos 10.000, según cálculos policiales. En ambos casos, las protestas se han dirigido contra los recortes sociales, punto dominante del plan de ajuste del Gobierno de Merkel, que pretende ahorrar 80.000 millones de euros hasta 2014. Los recortes afectarán a los desempleados crónicos o de larga duración, aunque también prevén medidas que afectarán a los bancos y grandes consorcios energéticos.

En declaraciones al dominical Bild am Sonntag , Merkel defiende el paquete, que califica de "equilibrado y necesario". "Además de los recortes necesarios en el ámbito social, se requerirá también la contribución del ámbito económico, funcionariado y administración", apunta la canciller.

El paquete fue presentado a principios de semana por Merkel y desde entonces ha cosechado críticas tanto de la oposición, que apuntan a que cargan el máximo peso sobre las clases sociales menos privilegiadas, como de expertos económicos, que consideran no resolverá el problema del alto endeudamiento. El paquete incluye un recorte de hasta 15.000 puestos de trabajo en las administraciones públicas, así como la introducción de un impuesto a las transacciones financieras, a más tardar a partir de 2012, y de una tasa ecológica al transporte aéreo. Sin embargo, las medidas más duras se remiten al gasto social y afectan a los parados de larga duración, que dejarán de recibir subsidios por maternidad o paternidad en los primeros años. Además, el Estado dejará de pagar sus cotizaciones al seguro de jubilación.