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Segundo atentado en 48 horas

Los Príncipes presiden el funeral por los agentes asesinados por ETA

Zapatero y Rajoy visitan juntos la capilla ardiente.- "Tales crímenes nos avergüenzan como vascos", afirma el obispo de San Sebastián

Los Príncipes de Asturias han presidido este viernes en la catedral de Palma de Mallorca el funeral por los dos guardias civiles asesinados por ETA en Calvià: Diego Salvá Lezaún y Carlos Sáenz de Tejada. El acto comenzó minutos antes de la una de la tarde y concluyó algo más de una hora después. El arzobispo castrense, monseñor Juan del Río Martín, ofició el funeral acompañado por el obispo de Mallorca, monseñor Jesús Murgui. Más de 2.000 personas se congregaron en la catedral para arropar la llegada de los féretros de los dos agentes, informa Andreu Manresa.

En la puerta del templo, los Príncipes fueron recibidos por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el presidente del Gobierno balear, Francesc Antich, el lehendakari vasco, Patxi López, la presidenta del Parlamento balear, Maria Antonia Munar, y el delegado del Gobierno en las Islas Baleares, Ramon Socías. López ha condenado el atentado y ha mostrado su rechazo a ETA como jefe del Ejecutivo vasco. "Que no se juzgue a todos los vascos por la actuación de unos pocos", ha pedido. Los duques de Palma, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín, y la infanta Elena también han estado presentes. Tras la celebración, Rubalcaba tuvo una conversación larga con los Príncipes de Asturias. Don Felipe invitó a Antich y López a unirse a la conversación.

Zapatero y Rajoy, en la capilla

En la homilía, el arzobispo rindió tributo a los dos jóvenes, "asesinados vilmente por la hiriente crueldad de la salvaje estrategia terrorista de ETA", que intenta amedrentar y someter a los españoles a "su totalitarismo, intrínsecamente perverso y nunca justificado". "No debemos dejarnos caer en el desánimo", subrayó Juan del Río, acompañado del obispo de Mallorca, antes de afirmar que "la última palabra de este combate no la tienen los hijos del terror, sino quienes, como los dos jóvenes asesinados, trabajan por la paz, la justicia y la decencia en la sociedad". El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, llegaron a la capilla ardiente de los dos guardias civiles minutos después de las nueve y media de la mañana.

A esa hora se abría la capilla en el palacio de la Almudaina, donde se concentraron decenas de personas y periodistas. Tras permanecer unos 50 minutos en el interior, ambos líderes salieron entre los aplausos de los asistentes. El presidente impuso a los dos agentes la Cruz de Oro al Mérito de la Guardia Civil. Tras la visita de las autoridades, decenas de personas entraron en la capilla ardiente para despedir a los cadáveres de los dos agentes, que estaban acompañados por sus familiares.

"Avergonzados como vascos"

A la salida, ni Zapatero ni Rajoy hicieron declaraciones. Sí se manifestó en cambio Basagoiti, que lamentó que la bomba "no les haya explotado a los mismos terroristas". "No son vascos, son mierda, los vascos son buena gente", afirmó el presidente del PP en el País Vasco sobre los autores del atentado. El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, se refirió también al atentado durante la eucaristía de la festividad de San Ignacio, en la parroquia de San Sebastián de Soreasu. "Tales crímenes nos avergüenzan como vascos y nos afligen hondamente como cristianos", aseguró Uriarte.

También acudieron a la capilla Patxi López, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, el portavoz socialista de Interior en el Congreso de los Diputados, Antonio Hernando, el consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, y el líder de IU, Cayo Lara, entre otras autoridades.

Concentraciones de repulsa

Más de 5. 000 personas han acudido a la concentración que esta tarde ha tenido lugar en el aparcamiento público de Palmanova.
Más de 5. 000 personas han acudido a la concentración que esta tarde ha tenido lugar en el aparcamiento público de Palmanova. EFE

A las doce del mediodía se celebró una concentración de condena del atentado en el Ayuntamiento de Calvià y otra a las siete en Palmanova que congregó a más de 5.000 personas, según fuentes de la Policía Local. El resto de los ayuntamientos españoles convocaron también concentraciones silenciosas a mediodía.

A la concentración de Palma de Mallorca acudieron 2.000 personas a las que se sumaron algunas autoridades como Francesc Antich, Patxi López, Arantza Quiroga y Basagoiti, además de varios representantes de la sociedad civil. Un grupo de jóvenes llevaba las manos pintadas de blanco, imagen habitual para condenar a ETA. Al término de los cinco minutos sonaron las campanas de la catedral. En el Congreso de los Diputados se celebró un minuto de silencio que secundaron unos 50 trabajadores.

En las escalinatas del Ayuntamiento de Bilbao también se concentraron decenas de vecinos para mostrar su repulsa, al igual que en Madrid, donde el Ayuntamiento luce las banderas a media asta. Rubén Puelles, hijo del inspector de Policía Eduardo Puelles, que hasta este jueves era la última víctima mortal de ETA, ha enviado un mensaje de ánimo a las familias de los dos agentes asesinados y ha dicho que los terroristas y los que les apoyan "son una banda de hijos de puta, con todas las letras".

Burgos y Palma de Mallorca homenajean a los dos guardias civiles asesinados

Burgos y Palma de Mallorca rendirán homenaje a los dos guardias civiles asesinados por ETA. La Junta de Portavoces de la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Burgos ha acordado nombrar Hijo Predilecto a Sáenz de Tejada García, natural de esta ciudad, y designará con su nombre una calle de la ciudad. También el Ayuntamiento de Palma de Mallorca dedicará una calle a Diego Salvá, natural de la localidad.

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