El mercado quita hierro a la amenaza de Trump a España: “Está por ver qué hace”
Los gestores reconocen que añade incertidumbre, pero aseguran que no se está sintiendo en la Bolsa ni en el mercado de deuda, el más sensible


El nuevo encontronazo entre el presidente estadounidense Donald Trump y Pedro Sánchez ha añadido una capa extra de incertidumbre para la economía y las empresas españolas que, por ahora, no ha tenido réplica en los mercados financieros. La amenaza del presidente estadounidense de “cortar” relaciones comerciales con España se produce en un momento en el que la escalada del precio del petróleo y el gas natural provocada por la ofensiva militar contra Irán amenaza con derivar en un incremento de la inflación que ralentice el crecimiento económico. “No es bueno el enfrentamiento con un país que es tu socio comercial, y menos cuando es la primera economía del mundo, pero está por ver qué se atreve a hacer Trump. Puede crear un precedente, no solo para España, sino para las empresas de otros países”, asegura Juan Gómez Bada, director de inversiones de Avantage Capital.
Trump ha desatado su furia contra España, país al que ha acusado de ser un aliado “terrible”, pero por ahora no ha concretado sus palabras en iniciativas concretas. Para Gerry Fowler, director de Estrategia de Renta Variable Europea de UBS, “en esta etapa, el anuncio representa una intención política declarada más que una medida comercial implementada, y su ejecución sigue siendo incierta dadas las limitaciones legales y el estatus de España como miembro de la Unión Europea, donde la política comercial se negocia a nivel de bloque”. En la misma línea, Jesús Sáez, responsable de mercados de capitales para Iberia de Natixis, afirma que “no es bueno que España salga en titulares que respondan a un dedo acusador de Trump pero, por otro lado, también creo que el mercado está ahora a la espera de noticias de más calado”.
Entre los gestores de activos y economistas, el pulso del mandatario estadounidense abre interrogantes, pero por ahora su impacto es limitado. En el mercado de deuda, el más sensible a cualquier tipo de amenaza, no se han producido grandes movimientos y el termómetro se mantiene prácticamente sin cambios. La prima de riesgo española, que mide el sobrecoste de la deuda española frente a la alemana, ha subido en dos jornadas 45 puntos básicos, ligeramente por encima de los 38 de la italiana. Repuntes que David Ardura, codirector de Inversiones Finaccess Value, justifica porque la inestabilidad en Oriente Próximo “está provocando una cierta huida hacia activos de calidad. El primer indicador que va a notar un repunte del riesgo país es el bono a diez años, que hasta ahora ha tenido un comportamiento más o menos similar a otras deudas como la francesa”.

Tampoco se está percibiendo en el mercado de renta variable: el Ibex recupera un 1,1% en este periodo de dos días (la amenaza fue proferida con los mercados cerrados), frente al 0,2% del Euro Stoxx 50. De igual forma, los bancos españoles avanzan en este periodo un 1,4%, frente al 0,3% que suma la banca europea. Antonio Aspas, socio de la gestora Buy & Hold, explica que no está teniendo impacto en la Bolsa española porque el impacto en las cotizadas “es reducido”.
UBS calcula que las empresas cotizadas que podrían estar más afectadas por las represalias de Trump son aquellas con elevada facturación en EE UU, como Acerinox, Ebro Foods, Grifols y Ferroglobe, grupo metalúrgico que cotiza en Wall Street. En el caso de Grifols, que fabrica tratamientos de plasma, la empresa obtiene el 57% de sus ingresos de Norteamérica, según datos del informe. Porcentaje que para la acerera Acerinox es del 54%. “Las empresas españolas con exposición a EE UU cuentan con negocios globales y una exposición internacional muy diversificada”, recuerda David Ardura.
Entre las posibles opciones que tendría sobre la mesa la administración estadounidense contra España está la restricción a la importación de productos españoles o medidas como la prohibición de acceso de las empresas españolas a licitaciones futuras, que afectarían a constructoras y energéticas especialmente. Para Fowler, vetar la llegada de bienes españoles a EE UU sería “difícil de implementar” y su efectividad real “sería limitada”. Al tratarse de un país miembro de la Unión Europea, el experto de UBS asegura que el impacto se vería diluido: “Cualquier acción estadounidense dirigida a un solo Estado miembro corre el riesgo de desafíos legales y de un impacto geopolítico más amplio, mientras que las empresas podrían frenar la medida desviando los pasos de producción hacia otros países de la UE”. Hay sectores que son más fáciles de rastrear, como la industria farmacéutica, la automoción o los bienes industriales. En cambio, los productos de agroalimentación y de consumo de insumos son “más difíciles de controlar”, asegura.
Con todo, entre las empresas del sector de alimentación la preocupación ha prendido mecha. Recuerdan que EE UU “es un mercado fundamental”, al que el año pasado se exportaron alimentos y bebidas por valor de 3.041 millones, sobre todo de aceite, jamón y vino.
Ruben Dewitte, economista de ING, reconoce que las amenazas vertidas por Trump “aumentan la incertidumbre” sobre el impulso de la economía española, pero asegura que el impacto macroeconómico es “limitado”. El experto recuerda que las bravatas del mandatario “no son inéditas y no siempre se han materializado en el pasado”. Aunque es la primera vez que el republicano amenaza con romper relaciones comerciales con un país en concreto, sí que ha puesto sobre la mesa en varias ocasiones duras medidas contra socios concretos. Amagó con un arancel del 100% a Francia en 2019 si aplicaba un impuesto a las grandes tecnológicas estadounidenses y advirtió a México que cerraría su frontera si no actuaba contra la inmigración ilegal y el tráfico de drogas. Pulsos con los que Trump ha acabado logrando concesiones comerciales tanto de la UE como del gobierno mexicano.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































