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Iberdrola bate un nuevo récord de beneficios al ganar 4.339 millones en 2022, un 12% más

La eléctrica supera sus previsiones y las de los analistas. El crecimiento de EE UU y Brasil compensa la caída de su negocio en España por las “medidas regulatorias y fiscales” y la desaceleración de México

Tres aerogeneradores de Iberdrola en el monte Oiz, cerca de Durango (Bizkaia), esta semana.
Tres aerogeneradores de Iberdrola en el monte Oiz, cerca de Durango (Bizkaia), esta semana.VINCENT WEST (REUTERS)
Ignacio Fariza

Récord tras récord. Iberdrola cerró en 2022, el año de la crisis energética, el mejor ejercicio de su historia, con un beneficio neto de 4.339 millones de euros, más de lo que proyectó hace un año (entre 4.000 y 4.200 millones) y unos 100 millones más de lo previsto por la media de los analistas.

Las ganancias de la eléctrica crecen en todos sus mercados salvo en España, donde caen un 19% “por las medidas regulatorias y fiscales y el aumento de costes que la empresa no ha traspasado a los clientes”. También influyó negativamente la menor generación hidroeléctrica por la sequía. La otra cara de la moneda fueron sus negocios en Estados Unidos y en Brasil, que continúan viento en popa, volviendo a tirar del carro y compensando con creces tanto la ralentización de su actividad en su país de origen como en México, donde reconoce una “desaceleración”.

Para Iberdrola, 2022 no solo fue un año récord en términos de beneficios. La mayor eléctrica española también elevó su inversión a un nuevo récord de 10.730 millones, un 13% más. El 90% de esa cantidad se ha destinado a renovables —de las que depende el presente y el futuro de la empresa: ya tiene 40 gigavatios (GW) de potencia instalada en todo el mundo y otros 7,7 en construcción— y a redes. Por zonas geográficas, España se lleva cerca del 28% del total; el resto de mercados de la UE (Alemania, Francia y Portugal, por citar los tres más destacados), el 10%; EE UU, el 25%; América Latina, el 20%; el Reino Unido, el 13%; y Australia y otros mercados más pequeños, el 4%.

Las acciones de Iberdrola cerraron la sesión en tablas en una jornada mayoritariamente bajista en el Ibex 35 español.

Más liquidez, pero también más deuda

En un momento de tipos de interés claramente al alza, Iberdrola elevó su liquidez hasta los 23.500 millones de euros, frente a los algo más de 19.500 millones de cierre de 2021, una cifra suficiente para cubrir 26 meses de vencimientos de deuda sin necesidad de acudir a los mercados financieros. Ese crecimiento responde, en gran medida, al flujo de caja récord obtenido en el año recién terminado, que superó lo 11.100 millones.

La deuda neta, sin embargo, cerró 2022 en 44.185 millones de euros, frente a los 39.360 millones de un año antes, en gran medida por el impulso inversor. Su coste financiero creció en 67 puntos básicos (del 3,60% al 4,27%) “por el aumento de los tipos de interés, principalmente en Brasil”. Sin contar con el gigante sudamericano, “la subida fue de solo 10 puntos básicos”, según ha explicado el director financiero de Iberdrola en la conferencia con analistas celebrada este miércoles. La vida media de la deuda de Iberdrola ronda los seis años, más que la media del sector.

El consejo de administración de Iberdrola propondrá a la junta general de accionistas un dividendo complementario de 0,31 euros brutos por acción. Sumados a los 0,18 euros abonados en enero, la remuneración total será este año de 0,49 euros por título.

Nuevo estirón en 2023

La mejora en los resultados de Iberdrola no terminará aquí. La empresa que preside Ignacio Sánchez Galán espera que el beneficio neto aumente entre un 8% y un 10% en 2023, una cifra que se quedará en alrededor de un 5% una vez contabilizado el nuevo impuesto sobre los beneficios extraordinarios puesto en marcha por el Gobierno español. Galán ha sido uno de los primeros ejecutivos del sector energético más beligerantes contra esa figura fiscal, que ya ha anunciado que recurrirá. “Esperamos ganar el recurso”, ha confiado Sáinz, que considera que contraviene la legislación comunitaria. La eléctrica confía en tener un fallo judicial el año que viene.

Recurso contra el impuesto

Iberdrola ha aprovechado la presentación de resultados para anunciar que ya ha presentado un recurso frente al gravamen temporal y extraordinario sobre las grandes energéticas en España. En el caso de la eléctrica, tendrá un impacto de 200 millones de euros en su primero de los dos años de aplicación y que —aunque grava la facturación del año pasado— empezará a hacer mella en las cuentas de 2023.

“Hemos recurrido esas medidas por ser arbitrarias y discriminatorias que solo afectan a algunos sectores [energéticas y banca] que no están en una situación comparable”, ha afirmado el jefe de Servicios Jurídicos de la empresa, Gerardo Codes, que ha insistido en que la prestación es contraria al derecho comunitario y que ha apuntado a 2024 como año clave para conocer la respuesta de los tribunales: “Consideramos que este impuesto incumple el derecho europeo y no esperamos que este año haya una decisión de los tribunales, probablemente el año que viene”, ha zanjado Codes.

Iberdrola, como el resto de empresas eléctricas, considera que —ni siquiera en el ámbito energético— se puede equiparar al sector fósil, para el que la crisis energética ha sido un viento de cola aún mayor.

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Sobre la firma

Ignacio Fariza
Es redactor de la sección de Economía de EL PAÍS. Ha trabajado en las delegaciones del diario en Bruselas y Ciudad de México. Estudió Económicas y Periodismo en la Universidad Carlos III, y el Máster de Periodismo de EL PAÍS y la Universidad Autónoma de Madrid.

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