Los hosteleros apagan la luz para pedir ayudas por la subida de la electricidad: “Si repercutimos los costes en la carta, la gente dejará de venir”

Los restauradores protestan simultáneamente en el centro de 28 ciudades con un encendido de velas por los altos precios energéticos

Los clientes de un bar de la Plaza Mayor de Madrid, durante el apagón como protesta por el precio de la electrecidad.
Los clientes de un bar de la Plaza Mayor de Madrid, durante el apagón como protesta por el precio de la electrecidad.DAVID EXPÓSITO

A las 19.00 de este martes, y durante cinco minutos, las terrazas de la mayoría de los bares de la Plaza Mayor de Madrid se han apagado. Lo mismo ocurría en establecimientos de restauración de otras ciudades españolas, que decidían protestar así por los elevados costes de la energía. A esta acción simbólica, convocada por las patronales Hostelería de España y Marcas de Restauración, junto a asociaciones de varias comunidades autónomas, le ha seguido la lectura de un manifiesto en el que reclaman, entre otras medidas, una modificación para su sector del sistema de cálculo de las tarifas eléctricas, marcado por el disparado precio del gas. “No se puede cobrar el menú del día al precio de jamón de jabugo”, ha afirmado en Madrid, el presidente de Hostelería de España, José Luis Yzuel.

Yzuel ha hecho un llamamiento a las autoridades para que ayuden a un sector que, según dice, “a pesar de los agoreros” ha tenido unos buenos meses de septiembre y octubre, pero que aún “está cicatrizando”. Ante la mirada curiosa de los comensales que estaban en las terrazas de la plaza —que, durante cinco minutos, solo han estado iluminadas por velas y por los focos de las cámaras de televisión— Yzuel ha defendido que las medidas propuestas son factibles.

Para hacer frente al recibo de la luz —agosto, en plena temporada alta, fue el mes más caro de la historia, con una media de 307,8 euros el megavatio hora (MWh)— los hosteleros piden disponer de un estatuto similar al de los consumidores intensivos, reservado a grandes industrias como la metalúrgica. A menos que se trate de negocios muy pequeños, cuyo contrato eléctrico haya sido firmado por su dueño a título personal, los establecimientos rara vez tienen acceso a las tarifas reguladas del pequeño consumidor. Según datos del sector, el gasto medio en energía de un local de restauración puede situarse entre los 3.000 y los 6.000 euros. Además, dueños de bares y restaurantes piden que se establezcan bonos eléctricos que rebajen la cuantía de sus facturas.

Un cliente en el interior de un bar de Sevilla sin luz, durante la protesta.
Un cliente en el interior de un bar de Sevilla sin luz, durante la protesta.PACO PUENTES

El manifiesto, que se ha leído hasta en 28 ciudades de toda España, solicita también una rebaja de los impuestos eléctricos y el establecimiento de suspensiones temporales, moratorias y aplazamientos en los pagos. Y reclama que se otorguen avales públicos para poder acceder a compras de suministros renovables a largo plazo y que se promuevan sistemas de compra agrupada de renovables. Yzuel ha avanzado que las medidas han sido enviadas al Gobierno y a las compañías eléctricas “que han ganado más que en su vida” a raíz de las subidas de los precios. De momento, lamenta, no han recibido respuesta.

Los bares de la plaza Mayor de la capital no han sido los únicos en apagar las luces este martes. Establecimientos como el histórico café Novelty de la plaza Mayor de Salamanca —donde organizaba sus tertulias Miguel de Unamuno— se han sumado a la protesta apagando sus luces y encendiendo velas. En una entrevista telefónica a este periódico, Jorge Carlos Moro, presidente de la asociación de empresas de hostelerías de Salamanca, defiende que la reivindicación “no es solo por el coste de la energía”, sino también por el aumento generalizado de los precios.

Clientes de un bar de la Plaza Mayor de Madrid, durante el apagón.
Clientes de un bar de la Plaza Mayor de Madrid, durante el apagón. DAVID EXPÓSITO

Paula Álvarez, representante de los hosteleros de León, comenta que buscaban precisamente la imagen de la una plaza emblemática en penumbra para mostrar la “desesperación” del gremio. En esta ciudad también se han sumado a la protesta los pequeños comercios. En Asturias, varios hosteleros de Oviedo han dejado a oscuras la calle de Gascona, su mítico “bulevar de la sidra”. Desde OTEA, patronal del gremio en el Principado, afirman que decidieron sumarse al apagón porque “el sector vive un momento crítico”.

Todos los representantes de las asociaciones consultados por este diario coinciden en que repercutir la subida del gasto en los clientes no es una solución. Algo que reafirma el dueño de una de las sidrerías de la calle ovetense: “Tenemos clientes, pero los gastos se comen cada vez más porcentaje del beneficio y, si los repercutiésemos en la carta, la gente dejaría de venir”. Con todo, muchos establecimientos ya han realizado subidas de precios para amortiguar el efecto de la subida generalizada de costes: dos de cada tres restaurantes encuestados por la patronal este año han subido el precio del menú del día entre un 5% y un 10% entre noviembre de 2021 y abril de 2022.

Las mismas reclamaciones se repiten en Huelva. Rafael Barba, secretario de la asociación provincial hostelera, comenta que pese a la mejora en las cifras turísticas, que se acercan ya a las de 2019, el aumento de costes está afectando a los negocios. “Aquí la mayoría son pequeñas empresas y cualquier resfriado se convierte en una pulmonía. Con un incremento en los costes de la energía desde 2019 de casi el 300%, estamos ante un problema serio. Por mucho que digan que se puede repercutir, es imposible con una subida de costes de ese calibre”, explica.

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