EE UU liberará parte de sus reservas petroleras para abaratar el crudo y reducir la presión sobre hogares y empresas

Biden anuncia la puesta en circulación de 50 millones de barriles, en un movimiento coordinado con otros grandes países como China, Japón o el Reino Unido

Panel luminoso con los precios de los carburantes, el 11 de noviembre en una gasolinera de Brooklyn (Nueva York).
Panel luminoso con los precios de los carburantes, el 11 de noviembre en una gasolinera de Brooklyn (Nueva York).ANDREW KELLY (Reuters)

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este martes que el Departamento de Energía liberará 50 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo de la primera potencia mundial con el fin de reducir los precios y abordar el desajuste entre la demanda y la oferta. Se trata de un movimiento coordinado con otros grandes consumidores de crudo como China, Japón, el Reino Unido o Corea del Sur. EE UU cuenta con las mayores reservas de crudo del mundo, unos 620 millones de barriles.

De los 50 millones de barriles que se ofertan, más de la mitad, 32 millones, estarán disponibles durante los próximos meses a través del mecanismo de intercambio, liberando así un volumen de petróleo que eventualmente regresará a la Reserva Estratégica en los próximos años automáticamente. El resto, 18 millones, se pondrán en circulación de forma acelerada en los próximos meses como parte de una venta que el Congreso estadounidense había autorizado con anterioridad.

Según ha informado la Casa Blanca, la medida se tomará en paralelo con otras naciones importantes con alta demanda energética, como China, la India, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido. El pacto pone fin a semanas de consultas con países de todo el mundo, lo que se ha traducido en una caída de los precios de casi el 10% desde que comenzaron a hacerse públicos los informes al respecto en las últimas semanas. Entre esas gestiones previas se inscribe la petición de Biden a la OPEP Plus, grupo formado por los miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) más una decena de países, entre ellos Rusia, para que incrementaran su producción, en vano. La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, aseguró hoy que el Gobierno espera que OPEP Plus mantenga su compromiso de aumentar la producción conjunta en 400.000 barriles diarios al mes en su reunión de la próxima semana.

El anuncio de la Casa Blanca, un abierto desafío a la OPEP, se produce horas después de que la bancada demócrata de la Cámara de Representantes urgiera a Biden a liberar petróleo de la Reserva Estratégica y a restablecer, al menos temporalmente, una prohibición de las exportaciones de crudo para ayudar a reducir los precios y garantizar “energía asequible para las familias estadounidenses”. El movimiento se produce cuando la inflación ha registrado su nivel más alto (6,2%) de los últimos 30 años, un incremento que se hace notar especialmente en dos gastos básicos como los alquileres y la factura de la luz y el gas.

“El presidente está dispuesto a tomar medidas adicionales, si es necesario, y está dispuesto a utilizar todos sus poderes trabajando en coordinación con el resto del mundo para mantener un suministro adecuado a medida que salimos de la pandemia”, indicó la Casa Blanca en un comunicado, subrayando que el anuncio refleja el compromiso del presidente de hacer todo lo que esté a su alcance para reducir los costes para el pueblo estadounidense y continuar con la sólida recuperación económica.

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“Los consumidores estadounidenses están sintiendo el impacto de los elevados precios de la gasolina en el surtidor y en las facturas de calefacción de sus hogares, y las empresas también lo están porque el suministro de petróleo no se ha mantenido a la altura de la demanda a medida que la economía mundial emerge de la pandemia. Por eso el presidente Biden está utilizando todas las herramientas disponibles para trabajar a fin de reducir los precios y abordar la falta de suministro”, explica la Casa Blanca en la nota publicada este martes.

No obstante, la Administración enfatiza su compromiso con los ambiciosos objetivos de energía limpia del presidente, como se refleja en los dos grandes planes que constituyen la espina dorsal del mandato de Biden (la ley Bipartidista de Infraestructuras y la ley para Reconstruir Mejor), que, subraya, representan la mayor inversión en la lucha contra el cambio climático en la historia de EE UU, y suponen un paso fundamental para alcanzar una economía de emisiones netas cero para 2050 y reducir la dependencia de los combustibles fósiles del exterior.

Este lunes, tras el anuncio de que Jerome Powell ha sido designado para un nuevo mandato al frente de la Reserva Federal, la Casa Blanca informó de que, si logra la aprobación del Senado, el banquero central hará del combate contra el cambio climático una de sus prioridades de gestión, como venía solicitando la facción más progresista del partido demócrata.

Prácticas anticompetitivas

Por otro lado, y a pesar del esfuerzo presidencial para abordar los desequilibrios en el suministro de petróleo, la posición de la Casa Blanca también se centra en cómo la consolidación en el sector del petróleo y el gas puede resultar en prácticas anticompetitivas que impiden que los consumidores estadounidenses se beneficien de la caída de los precios del petróleo.

“Existe una creciente evidencia de que la caída de los precios del petróleo no se traduce en precios más bajos en el surtidor”, sostiene la Administración estadounidense, recordando que la semana pasada Biden pidió a la Comisión Federal de Comercio que examinara lo que está sucediendo en los mercados de petróleo y gas. Al mismo tiempo, la semana pasada Biden decidió prohibir durante 20 años las prospecciones de gas y petróleo en el Cañón del Chaco, un parque nacional situado al noroeste de Nuevo México muy vinculado a la historia de la tribu Pueblo y otras poblaciones nativas.

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