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El ‘bono joven’ del alquiler tendrá poco impacto en los precios por sus restricciones

Ayudas similares que se han llevado a cabo en otros países han acabado en aumentos de las rentas

Lluís Pellicer
Maria Jesus Montero
La ministra de Hacienda y Función Pública, Maria Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario.OSCAR DEL POZO (Europa Press)

Anunciar el fin de una ayuda es siempre impopular. Y más si iba destinada a uno de los mayores gastos de los hogares españoles. En plena sobredosis de austeridad, Mariano Rajoy decidió fulminar las desgravaciones para la compra de vivienda y los subsidios para el alquiler joven. El objetivo del Gobierno del PP no era sino ahorrar casi 3.000 millones de euros anuales. Sin embargo, la academia y algunas organizaciones sociales llevaban tiempo cuestionando unas contribuciones que, a su juicio, iban directas a engrosar el precio de la vivienda, ya de por sí hinchado por la burbuja de comienzos de siglo. Unidas Podemos ha resucitado ese debate al plantear dudas sobre el bautizado bono joven anunciado ahora por Pedro Sánchez. Pero si bien las críticas por sus efectos secundarios persisten, la escasa potencia de fuego de las ayudas apunta a que estas no provocarán grandes distorsiones en el mercado.

El socio minoritario del Gobierno de coalición planteó reparos sobre las ayudas de 250 euros para jóvenes de hasta 35 años con unos ingresos inferiores a 23.725,8 euros. La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y líder de Unidas Podemos, Ione Belarra, afirmó el miércoles en la Cadena SER: “Sí, es cierto que a mucha gente le recuerda a las ayudas de [José Luis Rodríguez] Zapatero, que tuvieron como consecuencia que muchos arrendadores subieran el alquiler. Es importante que vayan acompañadas de la regulación de precios”.

Un informe del Banco de España elaborado en 2020 avala la primera parte de esa tesis. El documento detalla que el Reino Unido, Francia, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Suecia o Estados Unidos destinan fondos a subsidiar la demanda de alquiler. Y no solo cubren la renta, sino también otros gastos como los suministros o el seguro de la vivienda. El estudio señala que, en este caso, la práctica confirma la teoría: ante una oferta de alquiler rígida, los subsidios se trasladan directamente a los precios de la vivienda.

Todo apunta a que en España la oferta está, en general, tensionada. El parque de viviendas es abrumadoramente de propiedad. Además, es uno de los países de la OCDE con menos pisos de alquiler protegidos o que reciben una subvención —el 2,7% del total—. Pero incluso en Francia, con un parque de casas para arrendar más amplio, se ha observado esa tendencia. Un estudio de la profesora de la Paris School of Economics Gabrielle Fack concluye que por cada euro destinado a esas ayudas, 78 céntimos van a un aumento del precio del alquiler. En parte, porque la demanda también crece porque se incorporan al mercado jóvenes que usan la ayuda para emanciparse. La oferta, en cambio, permanece inalterada.

Otras ayudas existentes

José García Montalvo, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra, coincide en que la mayoría de los estudios arrojan esa conclusión. “Nos dicen que benefician al propietario. Cuanto más inelástica sea la oferta, más posibilidades hay de que ese dinero se lo lleve el dueño del piso”, asegura el catedrático, que es escéptico con la idea de que pueda dar alas a la emancipación de los jóvenes. Aun así, recuerda que las ayudas del Gobierno no son las únicas que existen. Las comunidades ya contemplan desgravaciones o subsidios para la población más vulnerable. Incluso en el Plan de Vivienda 2018-2021 se prevén prestaciones que llegan a los 600 euros mensuales y el 50% del alquiler en supuestos como gente mayor.

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, explicó que contará con una partida de 200 millones de euros para la ayuda. Su departamento calcula que esta llegará a entre 40.000 y 50.000 jóvenes. Eso significa que, de entrada, podrán acogerse menos del 10% de los 586.590 jóvenes que viven de alquiler y cumplen los requisitos que de momento se conocen —según se desprende de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE)—, lo que apunta a que en posteriores reglamentos esos criterios se endurecerán. Las ayudas al alquiler del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero llegaron a 320.000 personas a los dos años de su entrada en vigor.

Al tener un radio de alcance más reducido, García Montalvo considera que los efectos sobre los precios serán limitados. También lo cree así el economista y exsecretario de Vivienda del Gobierno catalán Ricard Fernández: “Las desgravaciones para la vivienda se daban de forma indiscriminada, lo cual favorecía a las rentas más elevadas. Pero si la partida de las ayudas al alquiler, que es una medida de choque, es de 200 millones de euros significa que no será masiva. Y por lo tanto, que no tendrá efectos inflacionistas”.

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Sobre la firma

Lluís Pellicer
Es jefe de sección de Nacional de EL PAÍS. Antes fue jefe de Economía, corresponsal en Bruselas y redactor en Barcelona. Ha cubierto la crisis inmobiliaria de 2008, las reuniones del BCE y las cumbres del FMI. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.

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