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La economía y el empleo aceleran en Europa

El PIB avanza un 2,2% y la eurozona gana un millón de ocupados en el segundo trimestre

Puerto de Barcelona, por donde pasan entre 3.000 y 4.000 camiones diarios para carga y descarga de contenedores.
Puerto de Barcelona, por donde pasan entre 3.000 y 4.000 camiones diarios para carga y descarga de contenedores.Rasmus Jurkatam / (Getty Images)

La pandemia no ha dicho aún su última palabra y toda Europa está pendiente de las elecciones alemanas del 26 de septiembre, pero no hay crisis que 100 años dure: la economía europea acelera y cerró el segundo trimestre con crecimientos por encima del 2% y con un fuerte empujón del empleo, según los datos de la agencia estadística de la UE, Eurostat. En términos anuales —si la comparación se hace respecto al mismo trimestre del año 2020, en lo más duro de la pandemia— el crecimiento se va hasta el 14,3%, por encima de China y EE UU. Europa batió las expectativas por la mejoría del consumo, después de dos trimestres a la baja por los confinamientos.

El viento favorable de la recuperación sopló en las velas de todas las economías de la Unión, con las únicas excepciones de Malta y Croacia. Y aun así hay que poner las cosas en perspectiva: el PIB europeo está un 2,5% por debajo de los niveles prepandemia, mientras que Estados Unidos, con una combinación de políticas fiscales y monetarias mucho más expansiva de la mano de Joe Biden y de su banco central, está ya claramente por encima de los niveles precrisis.

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La primavera europea fue muy favorable. El PIB creció el 2,2% en la zona euro —frente a la anterior estimación, que dejaba esa cifra en el 2%— y un 2,1% en toda la Unión. Irlanda y Portugal lideraron la recuperación, con España también claramente por encima de la media y un avance próximo al 3%. Europa está pendiente de la decisión de Bruselas sobre la suspensión de las reglas fiscales (que podría terminar en 2023) y de la nueva estrategia del Banco Central Europeo, que se conocerá en apenas unos días.

Para esas dos decisiones, cruciales para la política económica del euro —más aún para los países más endeudados, como Italia y España— es esencial seguir de cerca las curvas con los niveles de PIB. Y el socavón provocado por el coronavirus está lejos de haber cicatrizado: la economía estadounidense está casi un 1% por encima de los niveles precrisis y aun así la expansión fiscal sigue en marcha, mientras que la zona euro está un 2,5% por debajo.

De acuerdo con la Comisión Europea, la decisión de volver a aplicar las reglas fiscales debería adoptarse basándose en una evaluación global de la situación de la economía según criterios cuantitativos, siendo el criterio clave el nivel de actividad económica en la UE comparado con los niveles anteriores a la crisis. Con esas cifras en la mano puede ser prematuro volver a la normalidad en 2023. Pero ese parece ahora mismo el escenario más probable.

Más allá del PIB, también el empleo proporcionó buenas noticias en el segundo trimestre: la eurozona creó algo más de un millón de empleos en primavera, siempre según Eurostat, pero España quedó fuera de esa bonanza, con las peores cifras de la Unión: una caída de casi el 1% de los ratios de empleo. La tasa de paro está en el 15,3%, según la Encuesta de Población Activa. España cerró el segundo trimestre con 19,5 millones de ocupados, 181.000 menos que en el trimestre anterior, aunque la economía española ha recuperado ya un millón de empleos desde el peor momento de la crisis. Las cicatrices de la pandemia, en fin, aún son muy visibles.


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