Análisis
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Volatilidad histórica

El riesgo de que “el tratamiento de choque” de las autoridades para evitar la propagación del coronavirus provoque una recesión es claro

Una vez más, una caída de las cotizaciones en los mercados bursátiles ha venido acompañada de un repunte de la volatilidad implícita. Indicadores como el Vix, el VStoxx o el Vibex han despertado de forma repentina de su letargo de meses atrás. El alza ha sido considerable (se han doblado), pero debe advertirse que partían de cotas mínimas (10% - 12%). Así, no han hecho más que situarse en línea con la media histórica, lo que debe servir para recordar que episodios de variaciones en los índices como los recientes son relativamente normales.

Los mercados financieros, y especialmente los bursátiles, son muy volátiles, mucho más que el ciclo económico o los beneficios empresariales. En el último lustro, tanto el PIB mundial como los resultados corporativos han mostrado una relativa estabilidad. Poco que añadir respecto a la ausencia de cambios en las tasas de inflación: ejemplo de estabilidad. Y es posible que los bancos centrales sean responsables de esta reducida volatilidad en las variables económicas y también, en parte, en los mercados financieros.

Pero ahora la situación podría cambiar. El riesgo de que “el tratamiento de choque” de las autoridades para evitar la propagación del coronavirus provoque una recesión es claro. De ahí que los inversores estén recalculando las primas por riesgo que exigen a los activos. Estamos en un contexto en el que, ante los reducidos tipos de interés de los depósitos, muchos ahorradores se están convirtiendo en inversores. Y la toma de participación en renta variable se guía con métricas de rentabilidad y volatilidad histórica. Somos conscientes de que la mayoría de asesores y gestores advierten de que “rentabilidades pasadas no implican rentabilidades futuras”, pero existe menos consenso en el caso de la volatilidad. Como ya hemos comentado, los últimos cinco años han sido de una extraordinaria baja volatilidad. Así, por ejemplo, una cartera con una exposición a Bolsa del 30% ha exhibido una volatilidad en este periodo del 2%, frente a una media histórica del 3,5%. Si la inversión en renta variable es del 50%, la volatilidad se ha mantenido en el 4,5% frente al 5,5% del promedio histórico. ¿Cuál es el dato más fiable? En nuestra opinión, el calculado con una muestra lo más larga posible (desde 1998). Se corre el riesgo de que aquellos gestores que hayan construido su cartera con la volatilidad del último lustro descubran que la estaban infraestimando y que tengan que aplicar un proceso de drástica reducción de su exposición a los activos de más riesgo. Atención, por tanto, al previsible repunte de la volatilidad asociado a las dudas sobre el impacto del coronavirus, y su derivada sobre la dinámica de las cotizaciones vía decisiones de los inversores que gestionan a partir de la volatilidad, al descubrir que el dato de los últimos cinco años estaba sesgado a la baja.

David Cano y Álvaro López son profesores de AFI-Escuela de Finanzas.

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