Emilio Rousaud: el financiero que marcó un gol eléctrico y quiere gobernar el Barça

El fundador de Factorenergía y exdirectivo del club pretende facturar 1.000 millones de euros en 2024 gracias al impulso del autoconsumo

Emilio Rousaud, fundador y consejero delegado de Factorenergía en su despacho de Barcelona.
Emilio Rousaud, fundador y consejero delegado de Factorenergía en su despacho de Barcelona.Miquel Gonzalez

Emilio Rousaud (Barcelona, 1966) tiene dos obsesiones: es un firme creyente en la transición energética. De hecho, sostiene que “España puede convertirse en una potencia energética gracias a sus recursos renovables, que son una oportunidad para la reindustrialización del país, en un momento en el que Europa empuja al cambio a través del Green Deal”. Y también es un ferviente seguidor del Barça, de cuya cúpula directiva salió despavorido hace unos meses y a la que ahora pretende volver, dada la mala situación económica, deportiva e institucional que atraviesa el equipo.

Planes no le faltan al fundador de la primera comercializadora de electricidad autorizada en España, Factorenergía, que se muestra ilusionado con la ola renovable que se sacude a Europa. “España se convertirá en el país del mundo con la energía más barata. Podemos ser líderes. Promover el autoconsumo puede cambiar todo el modelo económico del país”, asegura Rousaud por videoconferencia desde su despacho de Barcelona. Desde allí aplaude las medidas implementadas por el Gobierno para favorecer la transición energética. Al fin y al cabo, se alinean, dice, con los principios fundacionales de su compañía en 1999: precios competitivos y lucha contra el cambio climático. “Aspiramos a ser un agente transformador del modelo energético. Queremos impulsar el autoconsumo y la movilidad sostenible”, avanza.

Placas solares

Y para ello está trabajando en la creación de un fondo de inversión de cara a final de año dotado con 400 millones de euros para invertir en parques de generación fotovoltaica. Además de sus principales accionistas (el fondo de pensiones de Ontario, con el 50% del capital, y el de capital riesgo JZ International, con el 25%), el fondo está abierto a nuevos inversores que todavía no puede desvelar. La idea de Rousaud es llenar de placas solares los tejados de las casas, las empresas y demás edificios “porque ahora resulta rentable desde el punto de vista económico por fin”. Además, planea la entrada en Colombia y Chile, donde está negociando la compra de dos comercializadoras, igual que en Castilla y León. “Buscamos compañías pequeñas y medianas para crecer”. Unas operaciones que suman 30 millones de euros de inversión, calcula.

Licenciado en Ciencias Empresariales y Administración de Empresas por la Universitat Politécnica de Catalunya, el empresario nada tenía que ver con el negocio eléctrico ni conocía el sector; trabajaba en una agencia de publicidad de la multinacional WPP, donde ejerció de director financiero antes de cumplir 30 años. Y aprovechó la liberalización energética española para lanzarse como emprendedor de la mano de la compañía belga Electrabel y de la constructora Copcisa, que invirtieron 400.000 pesetas en 1999, explica. A día de hoy, Factorenergía factura 405 millones de euros, obtiene 9,5 millones de beneficio, cuenta con 16 oficinas y está presente en Portugal y México.

Factorenergía ha sufrido los efectos de la pandemia. Los clientes redujeron la potencia, suspendieron contratos, aplazaron pagos… El pasado mes de junio 1.400 usuarios seguían sin reactivar su suministro, explica el consejero delegado de la comercializadora. Su progresión en el segmento de pymes se ha ralentizado. Pero, al mismo tiempo, gracias al descuento duplicado de la tarifa Quédate en casa, ha convencido a cerca de 20.000 nuevos clientes particulares. Cuenta con 105.000 clientes en total y representa a más de 3.000 productores de energía renovable.

Lejos de contabilizar 2020 como el mejor año para la compañía, como preveía su fundador hace unos meses, “este va a ser un año de transición”, en el que la facturación aumentará del orden de un 15%, “pero el resultado estará por debajo del ejercicio pasado”, indica Rousaud. “La morosidad nos va a impactar, sin duda. Me preocupa el momento en el que empiecen a desaparecer las ayudas públicas. Las empresas están financieramente muy tocadas. Pero hay que buscar salidas a esta segunda ola de coronavirus que no impliquen cierres. Sería bueno que los políticos se alinearan”.

400 proyectos al mes

Pese a este menor crecimiento, no renuncia ni aplaza su estrategia de alcanzar los 1.000 millones de euros de facturación en 2024 gracias a su apuesta por el autoconsumo y la movilidad. “Se ha ralentizado nuestro crecimiento en el segmento de pymes, que es muy importante para nosotros, pero llegaremos al plan”. Factorenergía tiene más de 400 solicitudes de proyectos de autoconsumo al mes entre familias, comunidades y empresas y, del lado de la movilidad, “nos hemos especializado en puntos de recarga en lugares complicados porque somos guerrilleros y estudiamos entrar en gas natural licuado, que será el combustible del transporte”. Lo que sí retrasa es la intención de cotizar en el mercado bursátil.

El consejero delegado de Factorenergía no solo está atento a lo que ocurre en el sector energético. También está pendiente del Fútbol Club Barcelona, donde pasó de ser el delfín del expresidente Josep Maria Bartomeu a dimitir junto a otros cinco miembros de la directiva después de cruces de acusaciones por fichajes y contratos dudosos. Ahora Rousaud está intentando “componer una candidatura de unidad” de cara a las próximas elecciones del Barça. Y eso que labor institucional no le falta. Es vicepresidente de la patronal de pymes y autónomos de Cataluña, Pimec; fundador de la Asociación de Comercializadores Independientes de Energía y vicepresidente del Grupo de Gestores Energéticos.

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