Preocupación y desconcierto en la hostelería ante las condiciones de la desescalada

Los bares y restaurantes podrán abrir, pero solo para entregar pedidos de comida; la apertura de terrazas con limitaciones de ocupación hasta el 30% no convence al sector

Sillas y mesas apiladas de un restaurante sin actividad Bilbao. EFE/LUIS TEJIDO.
Sillas y mesas apiladas de un restaurante sin actividad Bilbao. EFE/LUIS TEJIDO.Luis Tejido (EFE)

Cita previa. Esa es la clave para el comercio en la primera fase de la desescalada de las medidas de confinamiento. Las tiendas que tengan la posibilidad podrán atender a los clientes a partir del 4 de mayo en todo el territorio nacional siempre que hayan concertado una cita previa telefónica o por otras vías, según han explicado fuentes del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Igualmente, los establecimientos de restauración podrán abrir, pero solo para entregar pedidos de comida realizados previamente.

Como ha explicado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una comparecencia para explicar la desescalada, la vuelta a una cierta normalidad se efectuará en varias fases. La primera, la fase 0, comenzará el 4 de mayo. A partir de esa fecha, los pequeños comercios de las ciudades y pueblos podrán abrir, pero solo podrán atender a los clientes que hayan solicitado una cita para adquirir el producto o productos acordados previamente y solo a un cliente a la vez. Es decir, si una persona necesita una herramienta de una ferretería, tendrá que llamar, pedirla, concertar una cita y recogerla, según han explicado fuentes del departamento que dirige Reyes Maroto.

Se trata de una propuesta de la Secretaría de Estado de Comercio que se ha consensuado tras varias semanas de diálogo con los sectores afectados, explican las fuentes de Industria, que añaden que es una medida pensada para el pequeño comercio, no para las grandes superficies o las tiendas de centros comerciales, que tendrán la posibilidad de abrir en sucesivas fases. La idea es mantener siempre la distancia de seguridad entre clientes y con el dependiente. Por eso, la entrega del bien o servicio ha de hacerse con un mostrador, una mampara o una ventanilla de por medio, asegurando siempre el máximo de protección individual, garantizando la presencia de un solo cliente en el local. Asimismo, tendrán que establecer un horario preferente para personas mayores de 65 años.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa de este martes. En vídeo, sus declaraciones en esa comparecencia.Vídeo: BORJA PUIG DE LA BELLACASA (AFP) / EPV

Estos requisitos afectan también a establecimientos de prestación de servicios, como puede ser una peluquería, donde es imposible la separación física. De ahí el “máximo de protección individual”. En esta primera fase, el cliente deberá pedir hora en la peluquería y el personal que le atienda tendrá que asegurar la protección con mascarillas y guantes.

Para la siguiente fase, la 1, ya se permitiría una mayor apertura de los locales comerciales, “en condiciones de estricta seguridad”, según ha afirmado Sánchez, lo que incluye la limitación de aforo. Para evitar precisamente la acumulación de muchas personas en un local, no abrirán todavía los centros comerciales o grandes superficies, “donde son más probables las aglomeraciones”, ha explicado el presidente.

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“Esto es una tomadura de pelo”

Esta primera fase de desescalada, que no será igual de larga en todas las provincias -por ejemplo, algunas islas comienzan el proceso ya en fase 1-, tiene también medidas para el sector hostelero, uno de los más castigados por la pandemia. La primera fase contempla su apertura, pero solo para entregar pedidos que el cliente haya solicitado antes por vía telefónica o telemática. Hasta ahora, solo se podía pedir comida para ser entregada a domicilio. El presidente lo ha explicado con un ejemplo: “A lo mejor antes nos gustaba comer una paella del restaurante junto a casa. Ahora la tendrás que pedir y te la tendrás que comer en casa”.

“Nuestra primera reacción ante estas medidas es de preocupación y desconcierto”, reconoce Emilio Gallego, secretario de Hostelería España, organización empresarial que representa a nivel estatal a más de 270.000 empresas que integran el sector, a quien ha pillado a contrapié este plan sin que se hayan atendido antes otros aspectos como la situación de los trabajadores. “El sector está principalmente preocupado por la flexibilización de los ERTE por fuerza mayor a los que ha tenido que acogerse desde que se decretase el estado de alarma. No tenemos la financiación suficiente y necesitaríamos microcréditos avalados por el Estado para arrancar”, señala Gallego. “Es una tomadura de pelo que se hable de desescalada sin conocer si se ha derogado la cláusula del mantenimiento del empleo durante seis meses, o si se va a hacer algo con los alquileres que están asfixiando a muchas empresas”, se suma José Luis Yzuel, presidente de la patronal hostelera.

La entrada directa de algunos establecimientos en la fase 1 el próximo lunes, 4 de mayo, con la apertura de las terrazas al 30% de su capacidad, pero sin permitir la entrada al interior del local salvo para recoger un pedido, despierta enormes recelos tanto en su diseño como ejecución. “La fase 1 lo vemos inviable. Cualquiera que entienda un poco de economía sabe que los gastos fijos si se limitan a un 30% de la facturación, es decir, si te echan al mercado con las manos atadas, no cubren los gastos fijos. No se puede abrir un negocio en esas condiciones, y yo creo que la mayoría de establecimientos pasarán a la segunda fase", añade Gallego, que igualmente se muestra escéptico con que se pueda llevar a cabo desde el lunes en determinadas comunidades. “No disponemos de la guía de medidas higiénico-sanitarias, y todavía estamos trabajando en ellas. Sin embargo, una vez que terminemos la tienen que revisar comunidades autónomas, Ministerio de Sanidad y sindicatos, y dudamos mucho de que esté disponible para el lunes que viene”, apunta.

En la fase 2 los negocios también podrán contar con el espacio interior de sus locales, aunque limitado el aforo igualmente a un tercio, y sin que se pueda utilizar el servicio de barra. "Estamos dispuestos a cumplir con las medidas de distanciamiento y de separación que sean necesarias, pero reducir por reducir el aforo sin contemplar el resto de medidas nos parece que no tiene mucho sentido”, sostiene Gallego. La ampliación del aforo y ocupación tendrá lugar en la fase 3 aunque se mantendrán las estrictas condiciones de separación entre los clientes.

En cuanto a las terrazas de los locales, Sánchez ha convocado “el apoyo no solo de las comunidades, sino de los Ayuntamientos”. También se irán abriendo en esta fase algunos hoteles y otros alojamientos turísticos excluyendo las zonas comunes.

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