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Alemania busca conductores de autobús en Córdoba

Una autoescuela andaluza forma a los chóferes para los autocares de la empresa germana B-Bus Gruppe

Alumnos y monitores de la autoescuela Acción, junto al autobús de prácticas.
Alumnos y monitores de la autoescuela Acción, junto al autobús de prácticas.

Gemünden es una pequeña ciudad del estado alemán de Baviera, con poco más de 10.000 habitantes. Dista casi 2.500 kilómetros de Cabra (Córdoba). Pese a ello, de este rincón andaluz partirá el 15 de diciembre una primera remesa de conductores de autobuses de líneas regulares urbanas e interurbanas. En principio serán 39 los profesionales españoles que viajarán a Alemania, pero se prevé que lleguen hasta 500 (ya repartidos por diferentes regiones germanas) en un plazo de varios años.

Con ellos comienza un proceso que ha convertido a Autoescuelas Acción, con locales en Cabra, Lucena, Puente Genil y Córdoba, en el mayor proveedor de conductores cualificados para B-Bus Gruppe. La principal empresa de transporte por carretera que opera en Baviera no encuentra profesionales locales y aspira a contar con 500 conductores en los próximos dos o tres años para cubrir sus servicios en su región y en el Estado de Renania Palatinado, en el suroeste alemán. Y ha mirado a Cabra, Gandía o Badajoz.

"Hay una altísima demanda de conductores de autobuses en Alemania y, por alguna razón que desconozco, nos han elegido a nosotros para que formemos a sus conductores", explica José Joaquín Caballero, responsable de formación de Autoescuelas Acción en Cabra mientras contesta al teléfono, atiende visitas y gestiona un trasiego de tal calibre que, admite, les tiene "desbordados".

"Nos llueven las solicitudes de todo el país para participar en el proceso de selección de B-Bus Gruppe en Córdoba. Una vez seleccionados, los aspirantes se trasladan a Cabra para recibir la formación que impartimos", explica Caballero. Es parte de la oferta de trabajo: La compañía se encarga de financiar el permiso de autobús, el certificado de aptitud profesional (CAP) de viajeros y un curso de alemán especial para conductores, así como el alojamiento en Cabra —donde se lleva a cabo la formación, de entre tres y cuatro meses— para todos aquellos seleccionados que residan fuera de la provincia de Córdoba.

Bernd Albrecht, portavoz de B-Bus, explica que se vive "un boom del transporte público en Alemania, lo que resulta en una escasez de conductores y una demanda que no se puede cubrir con el mercado laboral nacional". En parte, el incremento de la demanda de conductores tiene que ver con las medidas cada vez más etrictas que está tomando la Unión Europea contra la contaminación y para luchar contra el cambio climático. ElGobierno alemán ha presentado una propuesta para reducir el tránsito automovilístico en las ciudades, que consiste en blindar los cascos urbanos de coches particulares y habilitar servicios de transporte público gratuito desde las zonas de aparcamiento habilitadas en la periferia. Esta medida se va a implementar ya en ciudades como Bonn, Essen, Reutlingen, Herrenberg y Mannheim, y a medio plazo se incluirán ciudades más grandes, como Hamburgo, Berlín, Munich o Hannover.

Ante esta escasez, los salarios suben. "Depende de la región, pero el salario puede ascender a 13,20 euros la hora, además de bonus por domingos, horas extras y trabajo nocturno", añade Albrecht. Además de Acción, su empresa tiene acuerdos con las autoescuelas Fernando Guillem, en Gandía, y La Serena, en Villanueva de la Serena y Don Benito (Badajoz).

Enrique Ladrón de Guevara es hijo de sevillanos establecidos en Venezuela. Regresó a España hace cuatro años. "Solo he conseguido trabajos precarios, de ser economista he pasado a cargar escombros", dice. "Ya hubiese yo querido que una empresa española me hubiera ofrecido la cuarta parte de lo que me ofrece esta empresa en Alemania", añade mientras sostiene un plano de Cabra en la mano. En una semana se marcha a Gemünden y antes ha decidido hacer turismo por la zona. Vive en un piso, sufragado por la compañía, con otros tres aspirantes. "Cuando me llegó esto no me lo pensé dos veces. El alemán no me asusta, el país tampoco y quiero retomar mi vida con dignidad", explica mientras se convence de que su vida "ya está más allí que aquí".

Al llegar a Alemania, B-Bus se encarga de pagar al trabajador los tres primeros meses de alojamiento, además de una ayuda de 1.000 euros para la mudanza y le da acceso a un supervisor que hable español y que pueda ayudar en las gestiones (cuentas bancarias, colegios, etc). El contrato de trabajo es indefinido, con un periodo de prueba de seis meses, con un salario de 1.700 euros netos al mes, más horas extra. "El nivel salarial es idéntico para todos los empleados con las mismas cualificaciones y experiencia. El origen es irrelevante", afirma Albrecht. A cambio de la formación, BBus obliga a los alumnos a quedarse en la empresa al menos dos años.

Ayudas familiares

Eva Moreno (33 años) es la única mujer que viajará a Alemania con el grupo. Tras estudiar un ciclo superior de Administración y Finanzas, deja atrás un trabajo "poco estable" en una asesoría para embarcarse en esta aventuracon su novio. Desde el volante del autobús de prácticas de Acción afirma tener "más incertidumbre que miedo. Si sale mal, nos volveremos; si no, nos estableceremos allí", justifica.

La empresa fomenta la agrupación familiar con un complemento de hasta 300 euros al mes a los casados que se trasladen con sus cónyuges. A esto hay que sumar las ayudas estatales alemanas que bonifican con 204 euros al mes por cada hijo.

Cada tres meses rotarán por las cuatro Autoescuelas Acción una veintena de aspirantes, españoles o ciudadanos comunitarios dispuestos a trasladarse a Alemania. "Los requisitos son mínimos —recuerda el responsable de formación—: estar en posesión del carnet de conducir, tener al menos 24 años (edad mínima legal para obtener el permiso de conductor de autobús) y no superar los 50".

Raúl Rueda, natural de Montilla, tiene 41 y se considera un ejemplo "de los efectos de la crisis del ladrillo". La empresa familiar de transporte de hormigón en que trabajaba quebró en 2010. "Desde entonces no he tenido nunca más un trabajo estable", asegura. Para irse a Alemania, acaba de dejar un empleo "bastante ingrato" de conductor en el Tanatorio de Córdoba". Asegura que allí ganará "en calidad de vida" y que ya nada le ata a Córdoba. Bromea con "casarse con una alemana", pero la realidad es que "esta oportunidad hay que tomársela con una mirada a largo plazo. Probablemente casi todos los que vamos nos quedemos establecidos allí, vamos a iniciar una nueva vida".

Avalancha de currículos para acabar en Cabra

Aunque el país ha flirteado recientemente con la recesión, el mercado de trabajo alemán registra la menor cifra de desempleo desde la reunificación y sufre carencias de mano de obra, especialmente agudas en ciertos sectores y regiones del país. Es el caso de los chóferes de autobús. Pero ¿cómo una empresa de transporte de Baviera termina eligiendo una autoescuela de Cabra para captar conductores españoles?

“Estuvimos estudiando de dónde procedían los candidatos que se presentaban a nuestras ofertas de empleo y los currículos que recibíamos. Casi todos llegaban del sur de España”, explica Bernd Albrecht, portavoz de B-Bus Gruppe. De hecho, en su página web figura un enlace en español a la oferta de empleo. “Conductor/a de autobús en Alemania-nosotros te pagamos el carnet”, reza el reclamo, que conduce a un formulario.

Ante la avalancha de solicitudes españolas, “contactamos por correo electrónico con 70 u 80 autoescuelas, que encontramos por Internet. En función del interés que mostraban en nuestra propuesta y la disponibilidad para aceptar nuestras condiciones, seleccionamos tres. En Cabra (Córdoba), Gandía (Valencia) y Villanueva de la Serena y Don Benito (Badajoz). El año pasado las visitamos para conocerlos personalmente y comprobar que coincidían nuestros objetivos”, explica.

Aunque se muestran muy satisfechos con la colaboración con estas tres autoescuelas, aseguran que están abiertos a ampliar su propuesta a otras empresas.

Caballero, de Acción, apunta otra razón para dirigir la mirada hacia España: El coste de la formación. “En Alemania el carnet cuesta entre 8.000 y 10.000 euros, en España 1.200”, indica.

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