Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bruselas advierte de que responderá “unida” a la amenaza de Washington

Francia considera “inaceptable” el anuncio de nuevos aranceles de EE UU por la 'tasa Google'

aranceles francia estados unidos
Pantalla de un móvil con los logos de las grandes tecnológicas estadounidenses. AFP

La Unión Europea responderá “unida” y con “una sola voz” al nuevo golpe arancelario anunciado por Estados Unidos a Francia como represalia al impuesto a las grandes compañías tecnológicas. Bruselas tratará de buscar de nuevo una salida “amistosa” al nuevo frente abierto por la Administración de Donald Trump, que el pasado mes de octubre ya decidió gravar productos europeos por 7.500 millones de dólares (6.900 millones de euros). “La Unión Europea actuará y reaccionará como una sola y seguirá unida”, sostuvo un portavoz comunitario.

El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, se reunirá este jueves a las 14.00 con el comisario de Comercio, Phil Hogan, según confirmaron fuentes del Ejecutivo francés. Le Maire ya se puso en contacto el lunes con la nueva Comisión Europea para hablar de la reacción de Bruselas frente al anuncio de Trump y "cercionarse de que, en el caso de nuevas sanciones estadounidenses, habrá una respuesta europea, una respuesta fuerte", según dijo Le Maire.

Bruselas confirmó que habrá una respuesta única y que está coordinándose "de froma estrecha" con las autoridades franceses para dar respuesta a la posibilidad de que Estados Unidos aplique aranceles de hasta el 100% a productos franceses por 2.400 millones de dólares (2.165 millones de euros). Sin embargo, la Comisión Europea tratará de agotar primero todos los canales de diálogo posibles. Aunque, a su juicio, estas deberían producirse en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Bruselas tratará de arrancar "inmediatamente las discusiones con los Estados Unidos sobre la forma de resolver esta cuestión de manera amistosa".

En caso de que Estados Unidos acabara imponiendo esos aranceles, Bruselas volvería a verse obligada a responder gravando productos norteamericanos. Sin embargo, la Comisión evitó referirse a ese escenario que se ya se produjo en verano de 2018 después de que Washington decidiera castigar al aluminio y al acero y el pasado mes de octubre, por Airbus. Para responder, la Comisión suele buscar productos emblemáticos que pueda infligir daño a alguno de sus sectores y, a la vez, que puedan encontrarse en otros mercados para no castigar al consumidor europeo.

De forma paralela, Bruselas recordó que "sigue determinada a hallar una solución estable y global a largo plazo para la tasación" del negocio digital. Ese impuesto se está abordando a nivel de la OCDE. Sin embargo, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Margrethe Vestager, afirmó en una entrevista a EL PAÍS que, en caso de que no se haya llegado a un pacto a finales de 2020, la UE retomará el proyecto.

Amenazas "inaceptables"

Francia consideró “inaceptables” las amenazas de Estados Unidos de establecer aranceles en represalia por el impuesto francés a las grandes empresas de Internet, ha dicho este martes el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire. Según ha adelantado, el Gobierno de Emmanuel Macron ya ha contactado con Bruselas y espera que la Unión Europea responda "con fuerza" a esta decisión de la administración de Donald Trump, que el lunes anunció que gravaría con aranceles del 100% a productos franceses por valor de 2.400 millones de dólares, al entender que la tasa Google francesa penaliza a las empresas estadounidenses. Mientras, la OCDE, encargada de elaborar una tasa Google internacional que busca precisamente acabar con enfrentamientos bilaterales de este tipo, ha manifestado su esperanza de que el repunte de esta disputa sirva de “recordatorio” a los Gobiernos de todos los países miembros de la necesidad y urgencia de contar con un marco común. 

“El proyecto de sanciones es sencillamente inaceptable”, ha dicho este martes Le Maire en la emisora Radio Classique. “No es el comportamiento que esperamos de Estados Unidos frente a uno de sus principales aliados, Francia, y de manera general, Europa”, ha agregado. 

Según ha explicado posteriormente en una declaración pública, desde que el lunes se conoció la inminencia del anuncio de Washington, se encargó de reiterar a sus colegas estadounidenses —que evidentemente han hecho oídos sordos— que el impuesto francés no es discriminatorio contra las plataformas norteamericanas. “La tasa nacional francesa sobre gigantes digitales busca restablecer la justicia social. No va solo contra las empresas estadounidenses sino también contra las chinas o europeas” que no pagan los mismos impuestos que las compañías con presencia física en el territorio, ha subrayado. 

Estados Unidos amenazó el lunes con aranceles de hasta 100% a bienes franceses por 2.400 millones de dólares como represalia a una tasa a los servicios digitales que considera discriminatoria hacia sus empresas. Vinos espumosos y quesos están en la lista de productos que se verían afectados desde mediados de enero, después de que un informe del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) afirmase que la tasa francesa a las tecnológicas castiga a empresas estadounidenses como Google, Apple, Facebook y Amazon. El USTR advirtió que Washington está considerando extender su investigación a medidas similares aplicadas en Austria, Italia y Turquía. 

El anuncio fue hecho tras una investigación abierta en julio por el USTR, que concluyó que la ley francesa conocida como Gafa (acrónimo por Google, Apple, Facebook y Amazon) perjudica a las compañías estadounidenses. Esta normativa, promulgada este año, impone un gravamen de cerca de 3% al volumen de negocios de compañías tecnológicas en Francia, que suele proceder de la publicidad en línea y la venta de datos con fines publicitarios. El impuesto afecta a compañías que obtienen ingresos anuales de al menos 750 millones de euros (unos 830 millones de dólares) en sus actividades digitales mundiales. 

Para Le Maire, la decisión dada a conocer ahora es un incumplimiento del pacto que él mismo negoció en un aparte durante la cumbre del G7 en Biarritz, en agosto, con secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, el secretario de Comercio, Robert Lighthizer, y el asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow. 

El acuerdo bilateral, que recibió el visto bueno de los presidentes Donald Trump y Emmanuel Macron que hoy vuelven a coincidir en Londres en el marco de la cumbre de la OTAN, implica que Francia reembolsará a las empresas afectadas la diferencia entre la tasa gala, que se aplica retroactivamente desde primeros de año, y el nuevo sistema de tasación internacional que está preparando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para gravar a estas compañías que hacen multimillonarios negocios en países en los que no están físicamente presentes. 

Desde París, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, ha intentado rebajar las tensiones generadas por el anuncio de Washington y ha insistido en que este constituye una prueba más de la necesidad de contar con un marco internacional regulatorio

“Espero que sea una especie de recordatorio y al mismo tiempo que nos sirva a nosotros para apurarnos más, no a la OCDE, sino a que el mundo, el resto de países acelere, porque si tenemos un esquema global esto evitará otras tensiones como estas”, ha dicho a un grupo de periodistas. Según Gurría, la existencia de un marco internacional también hará innecesarios “esquemas nacionales” como el francés que generen este tipo de tensiones. 

El mexicano ha asegurado que los expertos siguen trabajando “intensamente” en el proceso de elaboración de una propuesta. “Esperamos tener los elementos en enero y que en junio podamos tener una claridad mayor”, para que “durante los últimos meses del año podamos armar todo el paquete” y empezar, a partir de ahí, a implementar las medidas, ha señalado.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información