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El FMI revisa al alza la previsión de crecimiento de España pese al frenazo de la economía global

Entre las grandes economías avanzadas solo el PIB de EE UU aumentará más que el español

Malos tiempos para la economía global. Desde abril del año pasado, en cada revisión de sus previsiones de crecimiento el FMI se ve obligado a rebajarlas. Así que ya se ha acostumbrado a dar malas noticias cuatro veces al año. Esta ocasión no ha sido distinta. El panorama dado a conocer el martes es un poquito más sombrío del que se tenía hasta ahora: más aranceles, más incertidumbre y más tensiones geopolíticas. Todo ello se traduce en un crecimiento mundial ligeramente inferior. España, sin embargo, nada a contracorriente. El Fondo eleva dos décimas, hasta el 2,3%, su pronóstico para este año.

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La economista jefa del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath. EFE

Los sospechosos son los habituales. Pero sus efectos van siendo potencialmente más letales, y poco a poco van restando más décimas de crecimiento. La amenaza del proteccionismo, la incertidumbre en torno al Brexit y las crecientes tensiones geopolíticas son las responsables de que el mundo no vaya a crecer este año un 3,3%, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) preveía en abril, sino un 3,2%. Y de que el aumento del PIB global el próximo año vaya a ser del 3,5, en lugar del 3,6% previsto hasta ahora. Son revisiones “modestas”, de tan solo una décima, admitió la economista jefa del Fondo, Gita Gopinath. Pero reflejan el progresivo deterioro de la coyuntura.

Sigue sorprendiendo la resistencia de España. Su crecimiento continúa en cabeza de los países desarrollados: 2,3% en 2019 y 1,9% en 2020. El FMI iguala así sus previsiones a las del consenso de Funcas. El Ministerio de Economía, que se mantiene aún en el 2,2% que recogía el plan de estabilidad que envió hace dos meses a Bruselas, tiene previsto mejorar su pronóstico en breve.

El FMI revisa al alza la previsión de crecimiento de España pese al frenazo de la economía global

Entre las grandes economías avanzadas, solo Estados Unidos va a crecer más este año que España. Y además la cuarta economía del euro araña dos décimas más respecto al porcentaje que el Fondo preveía hace tres meses. Es la segunda mayor mejoría en las previsiones entre el grupo de los grandes países occidentales, solo superado de nuevo por EE UU.

El FMI explica las mejores cifras españolas “como reflejo de la fuerte inversión y la debilidad de las importaciones al comienzo del año”. Esta mejoría, sin embargo, puede ser temporal, ya que la caída de las importaciones no casa con el crecimiento de la demanda interna.

“Se prevé un repunte del crecimiento en la zona euro en lo queda de año y hasta 2020. Y se proyecta que la demanda externa se recuperará y que seguirán disipándose los factores temporales como la disminución del número de matriculaciones de vehículos en Alemania y las protestas callejeras en Francia”, añade el organismo que ha quedado descabezado tras la marcha de Christine Lagarde al Banco Central Europeo. El FMI anda ahora inmerso en la elección de un nuevo director gerente que Europa se esfuerza por no dejar escapar.

Los grandes riesgos a los que se enfrenta la economía mundial siguen siendo eminentemente políticos. Y entre todos ellos reinan los procedentes de las tensiones comerciales. El FMI constata que el incremento en el comercio mundial va poco a poco reduciéndose, y que en el primer trimestre de este año tan solo aumentó un 0,5% respecto al mismo periodo del año anterior. “Desde principios de 2018, la confianza de las empresas y el ánimo de los mercados financieros se han visto golpeados repetidamente por una secuencia de hechos que aún se están resolviendo”, asegura el Fondo. Entre estos episodios pendientes de resolución, el organismo con sede en Washington enumera las medidas arancelarias que ha aplicado la Administración de Donad Trump, las represalias de sus socios comerciales y la incertidumbre en torno a la relación del Reino Unido con la UE.

Gita Gopinath atribuyó la rebaja del crecimiento a que las sorpresas negativas para los países en vías de desarrollo superaron las positivas de algunas economías avanzadas, como Estados Unidos, España o el Reino Unido. Y es que, en esta ocasión, las economías más avanzadas han salido reforzadas respecto a los mercados emergentes o envías de desarrollo.

EE UU gana, China pierde

Según los análisis del FMI, en estas primeras batallas de la guerra comercial chino-estadounidense, los más damnificados son por ahora los del país asiático. EE UU se beneficia de la mayor revisión al alza —de tres décimas, lo que le permitirá crecer este año un 2,6%— de todas las que ha analizado el Fondo. Su rival en la lucha comercial, sin embargo, sale peor parado, ya que pierde una décima, hasta el 6,2%.

“En China, los efectos negativos de los mayores aranceles y de la debilidad en la demanda externa han añadido presión a una economía que ya estaba en pleno proceso de desaceleración”, aseguró desde Santiago de Chile la economista jefa del Fondo. Brasil, México, Sudáfrica, Rusia e India son de los países que peor parados salen, con caídas que van de los 1,3 puntos a las tres décimas.

El texto que acaba de publicar el Fondo va directo al a grano. “El crecimiento mundial sigue siendo moderado. Desde abril, EE UU ha incrementado aún más los aranceles sobre ciertas importaciones chinas y China ha respondido elevando los aranceles de un subconjunto de importaciones de EE UU. No se ha disipado la incertidumbre relacionada con el Brexit y las crecientes tensiones geopolíticas han alterado los precios de la energía”, comienza el informe.

La actualización de los pronósticos del FMI se hace pública en un momento en el que las tensiones comerciales entre las dos grandes potencias mundiales parecen apaciguarse. Las Bolsas de medio mundo subían el martes tras las informaciones de que el secretario del Tesoro de EE UU, Steven Mnuchin, y el máximo representante de Trump en materia de comercio, Robert Lighthizer, se entrevistarán la próxima semana con el vice primer ministro chino, Liu He. El FMI admite que las tensiones se atenuaron el pasado mes de junio. Pero alerta de que la consecución de acuerdos duraderos que resuelvan de verdad los problemas dependerá de negociaciones “prolongadas y complejas”.

“El principal factor de riesgo para la economía mundial es la posibilidad de que factores adversos —como nuevos aranceles entre EE UU y China, aranceles de EE UU sobre los automóviles o un Brexit sin acuerdo— minen la confianza, debiliten la inversión, perturben cadenas mundiales de suministro y desaceleren gravemente el crecimiento mundial”, concluye el documento.

El riesgo creciente de un Brexit sin acuerdo

Ha querido la casualidad que la actualización de las perspectivas económicas del FMI haya coincidido con el anuncio de que el nuevo primer ministro británico se llama Boris Johnson. Cuando el martes empezó a hablar la economista jefa del Fondo solo habían pasado un par de horas desde la proclamación de Johnson como nuevo líder conservador. Y lo que Gita Gopinath dijo desde Santiago de Chile es que la posibilidad de un Brexit sin acuerdo se eleva como uno de los grandes riesgos a los que se enfrenta la economía global.

El FMI mandó un mensaje de optimismo al nuevo líder británico: el PIB de su país crecerá este año un 1,3%, una décima más de lo previsto en abril. Pero el ascenso al poder de Johnson, que se ha comprometido a salir de la UE el próximo 31 de octubre sea como sea —es decir, con o sin acuerdo— eleva las posibilidades de un Brexit a las bravas, algo que genera sudores fríos en el mundo económico del Reino Unido (y del resto del continente). El Fondo dice que su escenario central es un “Brexit ordenado”. “Sin embargo, a mediados de julio la forma definitiva del Brexit seguía siendo muy incierta”, añadía. Y todo hace temer que el nombramiento de Johnson la haga más incierta todavía.

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