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¿Cuánto y a quién subirá el Gobierno de Sánchez los impuestos en 2020?

El Ejecutivo espera que el gran aumento de la recaudación fiscal proceda de la mayor actividad económica

impuestos 2020
La ministra de Hacienda, María Jesús Monterom la ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, y la ministra de Economía, Nadia Calviño. Europa Press

El Plan de Estabilidad 2019-2022 que el Gobierno de Pedro Sánchez envió ayer por la noche a la Comisión Europea contiene una subida de impuestos de 5.654 millones de euros para 2020. Además, prevé que los ingresos públicos escalen hasta una cifra equivalente al 40,7% del PIB en 2022. Esto supone unos 26.000 millones más de lo que se recaudaría si se mantuviera la presión fiscal igual que en 2018 (en el 38,9%).

La oposición ha criticado el aumento de impuestos. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha calificado este miércoles de "sablazo intolerable a las clases medias" las medidas fiscales. En su cuenta de Twitter, Rivera asegura que Sánchez "ocultó a los españoles esta subida masiva de impuestos para que no le pasara factura en las urnas". Y añade a través de esa misma red social: "Es un escándalo y un fraude, además de ir en dirección contraria a lo que necesita nuestra economía".

¿Es cierto que el líder socialista ha escondido estas subidas de impuestos a los ciudadanos durante la campaña electoral? Respondemos a esta y a otras preguntas sobre el asunto.

¿Cuánto subirá el PSOE los impuestos?

El Ejecutivo socialista se ha comprometido a aumentar los impuestos en 5.654 millones. Esas son las únicas subidas fiscales que ha ofrecido a Bruselas. Para evitar confusión, hay que diferenciar entre subida de impuestos y aumento de los ingresos fiscales o recaudación. Aquí parece radicar la confusión de algunos cuando hablan de la subida de impuestos de Sánchez.

El programa de estabilidad recoge un aumento de la presión fiscal, medida como ingresos públicos en porcentaje del PIB, equivalente a unos 26.000 millones. Es decir, el Ejecutivo proyecta que la presión fiscal escale desde el 38,9% del PIB en que cerró 2018 al 40,7% a final de 2022. Esto arroja una diferencia de 26.000 millones de euros más de ingresos.

El grueso de esta cantidad procede de la mejora del ciclo económico. Esta circunstancia no puede considerarse una subida de impuestos. Al crecer la economía hay más actividad, más empleo y las empresas ganan más. Esto aumenta la recaudación porque crece el número de contribuyentes y las bases imponibles. Eso hace que los ingresos fiscales crezcan más de lo que lo hace el PIB. Así que para mantener la presión fiscal el Ejecutivo tendría que aprobar bajadas de impuestos durante el periodo 2019-2022.

¿Ha escondido la subida fiscal durante la campaña?

No. El plan fiscal de Sánchez es conocido desde que el PSOE estaba en la oposición hace un año. En abril del año pasado, los socialistas presentaron un documento titulado Un plan fiscal para España: alternativas presupuestarias 2018, donde ya esbozaban la subida de impuestos. Meses más tarde, cuando desembarcó en La Moncloa tras la moción de censura, ya presentó su plan presupuestario con el detalle de las subidas de impuestos, que rondaban los 6.000 millones. Y en enero, al presentar los Presupuestos de 2019, que finalmente no salieron adelante tras ser rechazados por el Congreso, también detalló los incrementos de impuestos. Además, en su programa electoral figuraban todas estas subidas.

¿A quién afectarán los nuevos impuestos?

Las subidas de impuestos de Sánchez afectarán sobre todo a las rentas más altas y a las grandes empresas. Recaerán sobre el 0,5% de los contribuyentes y el 1% de las empresas. Entre las medidas tributarias destaca la subida de dos puntos del tramo máximo del IRPF para los contribuyentes que ganen más de 130.000 euros. Es decir, que las rentas altas, unas 90.000 personas de los más de 19 millones de contribuyentes, pagarán un gravamen máximo del 47% en lugar del 45% al que tributan actualmente. Este tramo máximo aumentará en cuatro puntos para los que declaren más de 300.000 euros al año. Es decir, estos tributarán al 49% en el tramo máximo.

Aún así, los tipos máximos del IRPF serán inferiores a los que estuvieron vigentes entre 2012 y 2015, cuando en lo peor de la crisis el PP aprobó un gravamen complementario que elevó el IRPF hasta el 52%, el mayor nivel desde los ochenta.

El Gobierno también contempla diferentes medidas fiscales para aumentar la recaudación del impuesto de sociedades para las grandes compañías, entre la que destaca exigir una tributación mínima del 15% sobre la base imponible del impuesto de sociedades. "Esta medida afectará solamente a los grupos que tributan en régimen de consolidación fiscal y a las empresas no integradas en grupos cuyo importe neto de la cifra de negocios sea igual o superior a 20 millones de euros".

¿Cuándo subirán los impuestos?

El Ministerio de Economía, que ha elaborado el Plan de Estabilidad, asegura que las medidas de ingreso se aplazan hasta 2020, un año más tarde de lo que preveía el actual Ejecutivo en funciones. Sánchez pretendía que las subidas de impuestos estuvieran vigentes ya este año, pero tras fracasar los Presupuestos de 2019 convocó elecciones. El calendario político, con unas elecciones autonómicas y locales a finales de mayo, aplazará la investidura de Sánchez hasta el verano. Como la ley obliga a presentar los Presupuestos del año siguiente (en este caso los de 2020) antes del 1 de octubre, el Gobierno aplazará las subidas fiscales para que su tramitación vaya en paralelo a las cuentas anuales.

¿Se pagan muchos impuestos en España?

Para responder a esta pregunta hay que comparar la situación española con la de los países de su entorno. Los ingresos fiscales de España medidos en proporción del producto interior bruto  ascendieron el año pasado al 38,9% del PIB, cerca de ocho puntos menos que el promedio de los países de la eurozona. Francia es el que más recauda. Sus ingresos representan el 53,8% de su PIB. Así que comparados con los franceses, los españoles pagamos pocos impuestos. Irlanda es el país con los impuestos más bajos: su presión fiscal está en el 26%.

Las tensiones demográficas y la revolución tecnológica presionan al alza los gastos. En 2023 comienza a jubilarse la generación del baby boom, que tendrá pensiones más altas por haber cotizado más. España tiene, además, una población cada vez más envejecida que requiere un mayor gasto sanitario. El gasto farmacéutico también aumenta porque los avances médicos logran cronificar enfermedades que antes eran terminales. Todo esto lleva a pensar que si los ciudadanos apuestan por mantener un Estado de bienestar de garantías con educación pública, sanidad pública y pensiones dignas, habrá que aumentar la recaudación fiscal.

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